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21 dic 2020

Emprendimiento digital y salud mental

Aún no he leído la novela. Sin embargo, estuve en la presentación que se hizo en Sevilla. También he leído la "Nota de la autora" y los "Agradecimientos". (Fuente: Elaboración propia).

La salud mental debería dejar de ser un tema tabú. Hay que visibilizarla y hablar sobre ella con normalidad. Habría que hacerlo de una manera sana. No la juzguemos.

Poco a poco se están publicando novelas que tratan las enfermedades mentales. En algunos casos son historias ficticias basadas en las experiencias de sus autores. Estos suelen ser bastante jóvenes y apenas llegan a los 30. Sin embargo, no deberíamos infravalorarlos sólo por su juventud.

También en redes sociales y medios de comunicación se están visibilizando los trastornos mentales. La mayoría son testimonios de menores de 35 años. Según estas publicaciones, parece que casi todos los veinte y treintañeros lo han sufrido o sufren en un mayor o menor grado. Esta sensación es engañosa y puede ser peligrosa.

Los escritores hablan mucho de trastornos mentales. Ellos exploran las emociones y los sentimientos a través de las palabras. Aunque no seas consciente, te desnudas y expones a través de un texto, una partitura o un dibujo.

Cada vez hay más emprendedores que intentan visibilizarlos. Hablan de ello en sus redes sociales, en sus propias biografías y crean negocios centrados en el crecimiento personal. Sin embargo, están creando una imagen idealizada de lo que es sufrir ansiedad por citar la más conocida, junto a la depresión.

¿Hay que sufrir un trastorno o una enfermedad mental para escribir una novela o para emprender? ¿Hay que mencionarlo en redes sociales y en nuestras páginas web? ¿Cuidaremos nuestra salud mental sólo si lo contamos en Internet?

Mi respuesta es NO. Al contrario esto podría llegar a ser dañino. Hay emprendedores que así están creando espejismos. No hay que romantizar los trastornos mentales.

Habla sobre cómo te sientes con las personas de tu entorno: familia, amigos y/o compañeros de trabajo. Pierde el miedo a expresar tus emociones en voz alta. Esto te ayudará más que publicarlo en tu blog o una red social.

? Texto e imagen publicados en Instagram el 19 diciembre 2020

Se acerca el final de año. También el de la década. 2020 prometía muchísimo y parecía que sería un buen año. Uno para recordar y no para olvidar. (Fuente: Elaboración propia).

Empecé 2020 con una crisis lectora y necesidad de cambio. Me había cansado de encontrarme siempre un perfil de personajes casi idénticos y con unas trayectorias muy parecidas. Es curioso porque es algo común también en el emprendimiento digital.

En 2020 he encontrado e investigado unos cuantos proyectos de crecimiento personal, marketing y variados servicios digitales. La mayoría están en Instagram y cumplen con los estereotipos que marca esta red social. Una edad que no supere los 40, un físico cercano a los cánones de belleza de las últimas décadas y una imagen idealizada de su vida personal con parejas floreros.

Las fotografías de estos emprendedores podrían usarse en los tableros de Pinterest para la creación de personajes y tramas. Su perfección e idealización son casi idénticas a las que muchas escritoras de Romántica usan para inspirarse a la hora de escribir sus novelas. No es necesaria tanta visibilidad ni tanta idealización para tener un proyecto emprendedor.

Cuando he leído las biografías de las páginas web de estos emprendedores, he pensado que son perfectas para la creación de un personaje protagonista de una novela. Muchas de ellas son demasiado largas y están llenas de detalles que suelen restar. Destacan la idealización de una trayectoria profesional de apenas unos meses o años, la apariencia de ser expertos en algo en la veintena o con treintaypocos años y la romantización de fracasos o enfermedades mentales.

Es bueno emprender. Es interesante como experiencia. Sin embargo, deberíamos cuestionarnos lo que encontramos en las redes sociales e intentar hacer las cosas a nuestra manera.

La visibilidad de tu proyecto en redes sociales no implica mostrar tu día a día profesional ni tu agenda de trabajo. Tampoco significa estar siempre apareciendo en redes con publicaciones, stories o directos. Menos aún mostrar tu vida personal, lo que suele implicar a terceros. También es interesante aprender a improvisar. No hay que planificar todo al mínimo detalle.

? Texto e imagen publicados en Instagram el 29 noviembre 2020

7   Enlace a mi Instagram: https://www.instagram.com/elevelarde/

21 dic 2019

Asesoría en la documentación de obras literarias y audiovisuales


Desde el momento en que surge la idea que se quiere desarrollar en una obra literaria o audiovisual hasta que ésta llega a su público potencial hay mucho trabajo, y lo ideal sería que interviniesen diferentes profesionales. Hace unos meses me centré en la “Asesoría literaria” y la corrección de estilo especializada en la contextualización histórica. Esta entrada sería una continuación de la citada y se centrará en una tarea muy presente y valorada en obras audiovisuales y teatrales, pero algo descuidada en las obras literarias.
Los documentalistas suelen ser licenciados o graduados en alguna carrera de Humanidades (Historia, Periodismo, etcétera) y son una figura profesional de cierta relevancia dentro del sector audiovisual y cinematográfico. Sin embargo, en el sector literario suelen ser los escritores los que llevan a cabo las tareas de documentación durante la planificación, escritura y corrección de sus obras. Para esta fase existen lectores beta e informes de lecturas, pero en ellos se suelen obviar aquellos asuntos relativos a la contextualización histórica y la documentación.
Ya mencioné en la entrada sobre la “Asesoría en contextualización histórica” mis estudios previos y lo capacitada que estoy para trabajar con un autor en estos temas, pero también si éste necesitase delegar las tareas de documentación. Matizo de nuevo que todo esto es importante también en las novelas contemporáneas e incluyo a las más comerciales. Voy a ilustrar esta entrada con posibles situaciones donde mencionaré a qué profesionales se podría acudir y en cada uno de ellos encontraréis ejemplos de novelas contemporáneas, históricas o híbridas de autores españoles.
Esta imagen muestra muy bien como se realiza el trabajo de documentación y es a la vez la tarea arqueológica que menos se fotografía, en una proporción mucho menor que las prospecciones y/o las excavaciones. También muestra mis tres facetas profesionales al haber elegido los que son mis manuales de Arqueología de cabecera, una colección de libros infantiles que me acercaron a la Historia a finales de los 90 y una selección de novelas que he reseñado en los más de 7 años que tiene este blog. Los elementos comunes que unen a esas tres facetas (la arqueóloga, la historiadora y la literaria) son mi interés por visibilizar los aspectos más metodológicos de una determinada profesión, los estudios sobre la mujer y la vida cotidiana, sin olvidar otros temas como las enfermedades, la violencia y la sexualidad. En estas temáticas es importante tener siempre presente el contexto histórico e intentar no descontextualizar nuestra fuente de estudio. Un ejemplo de todo esto serían las reseñas de mis dos novelas favoritas: ambas escritas por mujeres del siglo XIX adelantadas a su tiempo (Orgullo y prejuicio de Jane Austen y Mujercitas de Louisa May Alcott) y dos protagonistas que se convirtieron en referentes de las sucesivas olas del feminismo del siglo XX: Lizzie Bennet y Jo March. (Fuente: Leticia Velarde).
Soy historiadora y arqueóloga de vocación y formación, y tiendo a contextualizar cualquier acontecimiento, incluso los más personales, cotidianos y/o sentimentales. El estudio de la Historia tiene como objeto investigar el pasado para intentar comprender el presente y evitar cometer los mismos errores. Los historiadores también somos lectores y algunos de ellos son escritores de novela histórica, contemporánea y otros géneros no realistas. Entre los de novela histórica destacan Juan Eslava Galán, Victoria Álvarez y Marta Gracia Pons. Sin embargo, aquí me gustaría destacar el relato contemporáneo Fantasma que la historiadora del arte María Bastarós para la antología Ya no recuerdo que quería ser de mayor publicado por Temas de hoy. La autora nació como yo en 1987, un detalle también compartido con otros dos autores de la citada antología (Andrea Gumes y Antonio J. Rodríguez) y uno de sus editores (Marcel Ventura), lo que significa que cumplimos los 20 con el tímido inicio de la crisis económica, los 25 en el peor momento de ésta y los 30 en el año del #MeToo. En el relato de Fantasma de María Bastarós ha captado mi atención como ha sabido crear una trama alrededor de un momento olvidado del pasado de la protagonista que de pronto reaparece y como lo contextualiza para cuestionar el presente de Paloma y el intento de ésta por recuperar el activismo que la caracterizó años atrás. Dicho relato ha despertado por mi interés por leerme el reto de relatos que autores como Munir Hachemi, Elisa Levi, Víctor Parkas, Alejandra Martínez de Miguel, Lucía Baskarán y Luna Miguel han escrito por encargo para abordar las crisis de los 25 y/o de los 30 de una parte de la generación Millennial y según he leído o escuchado en diferentes entrevistas cada uno de ellos se centra en una parcela de la vida distinta.
En la última década la Literatura Juvenil es la que más ha evolucionado dentro del ámbito literario español y la que con más rapidez se aproxima a las inquietudes de las generaciones más jóvenes. También es la que más transparencia muestras en sus redes sociales y de las que mayor riesgo asume al apostar por autores noveles que muchas veces tienen edades entre 18 y 35 años como Plataforma Neo, Ediciones Labnar o Caballo de Troya. Sin embargo, muchos de estos escritores y editores cuestionan las novelas juveniles que se publicaron en los 90 como las que aparecen en esta fotografía y que marcaron mi paso de la infancia a la adolescencia. Estas obras son un buen reflejo de una época por la que siente nostalgia y que he idealizado debido a la corta edad que tenía entonces. Llegar al año 2000 con apenas 13 años me dificultó comprender lo que significaron las desmembraciones de Checoslovaquia y la Unión Soviética, la reunificación de Alemania, las sucesivas guerras de los Balcanes y la aparición de nuevos países en el este de Europa. (Fuente: Elaboración propia).
Cuando desarrollamos una idea para una película, una serie de televisión o una novela contemporánea siempre buscamos referencias actuales y/o de nuestra infancia o adolescencia. Hay una década muy presente en el imaginario colectivo de los españoles: la de los 80 como unos años de mucha libertad creativa y cultural en España. Sin embargo, a partir de 2017 se ha empezado a reivindicar la década de los 90 al coincidir la emisión de un especial de Informe Semanal para conmemorar los 25 años de la Expo de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona, y la de la parodia Colegas ambientada a mediados de los 90 con algunos de los actores de las primeras series adolescentes españolas (Al salir de clase y Compañeros) y homenajear a los jóvenes actores de aquellos años y a la generación de niños y adolescentes que crecimos viendo esas series, leyendo la Super Pop, la Ragazza y la YOU, y las primeras canciones compuestas por La Oreja de Van Gogh en un walkman o un discman. En estos dos últimos años se han publicado algunas obras ambientadas en la Sevilla de 1992: Expo’92. Un viaje en el tiempo de Antonio Puente Mayor, Y ahora, lo importante de Beatriz Navas Valdés, Vozdevieja de Elisa Victoria y El pez globo de José Ángel Ríos. Otras novelas que se han publicado en estos meses también han ambientado toda o parte de su trama en los 90 son: Una familia normal de Alejandra Parejo en el Madrid de 1998 o Las voces del lago de Beatriz Esteban en la Irlanda de 1997.
La década de los 90 es bastante atractiva y algunas de las innovaciones que han surgido en la Literatura Juvenil con etiquetas como el New Adult y temáticas como la Erasmus no existían, y otras como las enfermedades mentales, la violencia de género y la sexualidad apenas se trataban. Sin embargo, abordaban algunas problemáticas importantes y delicadas sobre las que nos concienció mucho a los niños y adolescentes de entonces: los peligros de la vida nocturna en la adolescencia, el consumo de drogas y alcohol, y los peligros de mantener relaciones sexuales sin protección. Hace años que apenas encuentro estas temáticas en la Literatura Juvenil, incluido el New Adult, y convendría romperlas con un tono más cercano y actual, aunque sí he leído que la única consecuencia de tener sexo sin protección es un embarazo no deseado sin mencionar el VIH u otras enfermedades e infecciones de transmisión sexual. Estos temas se podrían ambientar en la actualidad o en los 90 y retratarlos así en una época sin redes sociales. A pesar de su cercanía temporal e histórica, lo ideal sería que el autor se documentase o delegase esa tarea y que esto también lo hiciesen los posibles correctores y/o editores del correspondiente manuscrito a la hora de redactar el informe de lectura.
La Literatura, al igual que la Historia y la Arqueología, es un reflejo de la época y del país en el que se escriben las obras y se llevan a cabo las correspondientes investigaciones. La Literatura debería intentar reflejar las inquietudes y los temas de más actualidad de la sociedad en la que se enmarca el autor, y dentro de ésta las más permeables y volubles son la Juvenil y el New Adult. Sin embargo, no todos los autores se documentan lo suficiente y descuidan bastante la manera de abordar determinados asuntos delicados, tal y como se pueden leer en las coincidencias que a veces te encuentras en las críticas constructivas de una y dos estrellas de Goodreads. Un ejemplo podría ser la novela de Todo lo que nunca fuimos de Alice Kellen donde la autora intenta abordar un trastorno grave de depresión y ansiedad desde la superficialidad y según la Wikipedia. Me llamaba la atención la citada novela y había pensado leerla, pero cuando empecé a leer comentarios negativos de lectores de otras novelas de esta autora a los que esta novela había decepcionado y destacaban lo mal que Alice Kellen reflejaba una terapia donde no se iba al psicólogo, decidí descartarla. Este es el ejemplo de una autora muy comercial y sus obras están llenas de clichés, pero esto no debería ser un inconveniente para acudir a especialistas y/o a sensitive readers que padezcan algún trastorno mental y evitar así romantizarlos. (Fuente: https://www.lanarradora.com/2019/02/resena-todo-lo-que-nunca-fuimos-alice-kellen.html).  
En los últimos años está habiendo cada vez un mayor interés y concienciación por visibilizar los trastornos y/o enfermedades mentales. Las redes sociales y la aparición de artículos divulgativos que hablan sobre ellas en medios de comunicación generalistas como Vogue o El País buscan testimonios de personas que los padecen para que no se las estigmatice e intentar prestigiar las profesiones de la Psicología y la Psiquiatría. Los historiadores y los filólogos cada vez les prestan más atención y respeto a personajes históricos como Juana I de Castilla, la emperatriz Sissí de Austria o Virginia Woolf. Dentro del panorama literario español de los últimos años se han publicado novelas cuyo protagonista sufre un trastorno mental y algunos ejemplos de ellos son: la anorexia en Corazón de mariposa de Andrea Tomé, Seré frágil de Beatriz Esteban o Joder si te quise de Elsa García; la ansiedad en Solíamos nosotros de Cristian Martín y Túy otros desastres naturales de María Martínez; la depresión en La chica del corazón de agua de Sonia Lerones; o el estrés postraumático en Tan sólo un segundo de Virginia S. McKenzie. 
Si como escritores buscamos sensibilizar sobre las enfermedades mentales y no estigmatizarlas aún más, lo ideal sería que mientras construimos a los personajes sería contactar con algún psicólogo y leer artículos o monografías sobre el tema. Por un lado, puede ayudarnos a crear la trama que queremos desarrollar esté o no basada en nuestras propias vivencias, pero, por otro lado, puede servirnos para conocernos mejor a nosotros mismos, e incluso a desahogarnos. Para mí están siendo buenos puntos de partida los artículos de la sección de Psicología de Trendencias donde he encontrado testimonios de personas que han sufrido o sufren algún trastorno mental y/o de lo que ha significado ir a terapia, y de todos ellos destaco el de uno de sus editoras, la psicóloga Iria Reguera, que ha sufrido ansiedad. También me parece de utilidad e interés la página web Therapy web de la psicóloga Jara Pérez, los artículos que ha escrito ella para su blog o distintos medios y aquellos que hablan sobre ella (incluyo las entrevistas que ha concedido) destacando aquel en el que reconoce que ella también sufre ansiedad y ha acudido a terapia que la ha convertido en una mejor psicóloga sin olvidar mencionar las aportaciones que han hecho otros compañeros suyos de profesión. Si entendéis el italiano, recomiendo echarle un vistazo a los canales de YouTube de MaCheDavvero y Shanti Lives donde se pueden encontrar algunos vídeos donde estas youtubers hablan sobre sus trastornos de la conducta alimentaria y ansiedad.
Muchos son los escritores que hablan en redes sociales y otros medios de qué se documentan para escribir sus novelas, pero son pocos los que mencionan cómo lo hacen, qué obras han consultado y/o qué testimonios han buscado estando entre estas excepciones Raquel de la Morena, Anna Casanovas, Érika Gael o Javier Miró. Este trabajo de documentación también debería notarse de alguna manera en el resultado de sus publicaciones y en la mayoría de las novelas románticas y juveniles contemporáneas da la sensación de que sus autores apenas se han molestado en documentarse. Hay muchas obras comerciales que necesitan de un mínimo de documentación, sobre todo, si tratan temas delicados como las enfermedades mentales o la violencia de género, cuestionan las ideas preconcebidas que hay sobre la sexualidad o la maternidad, visibilizan profesiones llenas de tópicos como la Arqueología, el Periodismo o la Abogacía, o van a incluir alguna trama histórica, ya sea a través de viajes en el tiempo o alternando dos subtramas: una en el presente y otra en el pasado. Una autora de Novela Romántica contemporánea que se arriesga en sus tramas al tratar temas delicados y centrarse en el crecimiento personal de sus personajes primero como persona y después como pareja es Rachel Bels, aunque su estrategia de marketing peca de la comodidad que le da basarse en los clásicos de Disney para escribir sus obras. La autora se dio a conocer con Bella al desnudo donde La Bella y la Bestia le sirvió de inspiración para construir la historia de superación de una veinteañera que había sido víctima de violación una década atrás. Continuó con una bilogía inspirada en La Sirenita en la que noveló su propia historia de superación y donde reflejó como Ariel necesita acudir a distintas terapias debido a las sucesivas recaídas que tiene. La última novela que ha publicado es la que ilustra este párrafo donde denuncia la trata de blancas con fines de explotación sexual inspirándose en el cuento de Cenicienta. Rachel Bels siempre ha comentado que, detrás de sus novelas, hay mucho trabajo de documentación con la lectura de artículos y monografías y la búsqueda de testimonios, y sus resultados se pueden percibir en sus novelas. (Fuente: https://rachelbels.com/libros/). 
Uno de los primeros temas que surgió casi a la vez que la Historia de la Mujer como subdisciplina allá por los años 80 y que más interés despierta en la actualidad es el estudio de la violencia sobre la mujer, casi siempre relacionada con la sexualidad. Entre las investigaciones que se han desarrollado en los últimos 30 años en el seno del Medievalismo español destacan los estudios sobre agresión sexual de Ricardo Córdoba de la Llave, el derecho de pernada de Ana E. Ortega Baún, la sexualidad delictiva de María Teresa López Beltrán o la violencia sobre las mujeres de Cristina Segura Graiño. En las novelas contemporáneas que se han publicado en los últimos años en España también se han visibilizado y denunciado distintas representaciones de la violencia sobre la mujer como, por ejemplo: la violencia psicológica dentro de la pareja en No me quieres, no te quiero de Victoria Vílchez, la violencia económica en Palabras que nunca te dije de María Martínez, la explotación sexual en Sangre entre la hierba de Maribel Medina o el acoso sexual en Ojalá siempre de Alexandra Roma.
A partir del #MeToo y otras iniciativas relacionadas con el feminismo y el colectivo LGTBI+ se ha empezado a cuestionar el modelo de sexualidad que surgió con la revolución sexual y sus consignas del amor libre de los años 60 y 70. Sin embargo, esto apenas ha llegado a la Literatura Romántica con pocas excepciones como la novela de la imagen. Cuando escribo estas líneas en una hoja en blanco con bolígrafo azul, apenas he leído tres capítulos, los cuales innovan al describir el primer encuentro entre las protagonistas como cordial y normal sin que haya el típico desencuentro donde los protagonistas ocultan su atracción por medio de pullas. Otro detalle a destacar son las descripciones que hacen las protagonistas de una de la otra como dos mujeres muy femeninas y coquetas, los que las aleja del tópico de la lesbiana masculinizada que suelen vender el cine y las series de televisión. Olga Palma Ocaña y Vanessa Alós Martín novelizan su propia historia y aportan así una pequeña renovación dentro del panorama romántico literario de España en el que otros autores podemos fijarnos a la hora de afrontar la temática LGTBI+ en las novelas. Algunas autoras han incluido en sus catálogos una obra suya donde la trama gira en torno a la homosexualidad y la bisexualidad, pero sólo desde la perspectiva masculina: Te quise como si fuera posible de Abril Camino, Si no es contigo, no es de Elsa García y El chico de la última fila de Susanna Herrero. Por último, si queréis leer una relación homosexual entre hombres que está muy bien integrada en una trama donde lo importante es la experiencia Erasmus y donde dicha relación es sólo un elemento más os recomiendo No me cuentes cómo termina la historia de Carlos Carranza. (Fuente: Elaboración propia).
En la última década se han introducido escenas sexuales en todas las novelas románticas que se han publicado en España y donde lo habitual es que giren en torno a una relación de pareja heterosexual y de raza blanca. Al principio eran innovadoras y se agradecía si estaba bien contextualizada dentro de la trama. Sin embargo, con los años se han convertido en clichés por narrar siempre las mismas sensaciones y emociones entre los protagonistas de dichas escenas. Las situaciones y los comportamientos de los personajes suelen ser siempre los mismos, al igual que las reacciones de los cuerpos masculinos y femeninos a la hora de expresar el deseo sexual. También se ha introducido en ellas un lenguaje obsceno con la falsa creencia de que se gana en originalidad y erotismo cuando éste último suele perderse al leer dichas palabras o expresiones vulgares. No hay novelas que innoven demasiado en las escenas sexuales, pero sí hay algunas que lo hagan a la hora de abordar las relaciones de pareja entre las que destacan las escritas por Alexandra Roma al darle un giro al cliché de chico malo y reina del baile del instituto en Hasta que el viento te devuelva la sonrisa, cómo afecta una discapacidad física en un encuentro sexual dentro de una pareja en El club de los eternos 27 y una relación entre un chico afroamericano y una chica blanca en Como nevar al sol.

27 jul 2019

“Seré frágil” (Beatriz Esteban)


(Leído entre diciembre de 2018 y enero de 2019)
(Fuente: Elaboración propia).
Seré frágil es la primera novela que autopublicó Beatriz Esteban (Valencia, 1997) y con la que después debutaría en el mundo editorial tradicional. Planeta la publicó el 17 de enero de 2017. Se trata de una edición denominada rústica con solapas. Tiene 320 páginas y 27 capítulos más un Prólogo de tres páginas, un Epílogo de catorce páginas y una Nota de la autora de tres páginas. Cuesta 16,90 euros, mientras que el e-book cuesta 9,99 euros.
Seré frágil es una novela juvenil que Beatriz Esteban escribió siendo adolescente. El lenguaje es sencillo, al igual que su estilo. Sin embargo, se ve el potencial que esta joven autora pueda tener ya en el presente o en el futuro.
Beatriz Esteban se arriesgó mucho de narrar su experiencia con la anorexia. Lo más interesante de esta historia es que narra una que no llega a los extremos. Está narrada en primera persona y se alterna con fragmentos de un diario de otra adolescente cuya enfermedad si llegó hasta su peor consecuencia. Me ha gustado que narre la realidad tal y como es, aunque siempre me molesta un poco leer las calorías de lo que ambas protagonistas comen o deben dejar de comer.
Seré frágil es una novela que visibiliza una de las diferentes enfermedades mentales que existen. Se centra en los trastornos de la conducta alimentaria y deja entrever otras. La literatura juvenil cada vez apuesta más por aquellos autores que se arriesgan a tratarlas en sus novelas. A mí me gustaría que esto también llegara al New Adult y la literatura adulta donde ya hay algunas novelas que las reflejan, pero la mayoría se suelen centrar en los temas más clásicos.


Reseña “Seré frágil” (Beatriz Esteban):
7,5/10

1 jun 2019

Pinceladas de Literatura cumple 7 años


Este fin de semana empieza el mes de junio y el blog Pinceladas de Literatura cumple 7 años. En los últimos dos años apenas he publicado en esta bitácora. Están siendo meses intensos y complicados donde he decidido centrarme más en lo analógico que en lo digital. Sin embargo, me gustaría celebrar este número tan bonito con una recopilación de algunas publicaciones de mi perfil de Facebook que reflejan muy bien los cambios que he introducido en este blog, en mis redes sociales y en mi identidad corporativa digital. También muestran que mis intereses se han ampliado y estos se notan algo más en redes sociales que en este espacio virtual.
Los arqueólogos, al igual que otras profesiones, también tenemos patrón y hoy, 18 de agosto, es su día. Además, se trata de una mujer, Santa Elena, la madre del emperador Constantino. Como arqueóloga vocacional, apasionada de una profesión tan bonita y con experiencia en trabajo de campo tal y como se puede observar en la fotografía que comparto, me gustaría que los arqueólogos pudiésemos decir que hoy es nuestro día. ¡Feliz Día de Santa Elena! ¡¡¡FELIZ DÍA DE LA ARQUEOLOGÍA!!!
Interesante artículo escrito por Abril Camino para Trendencias sobre las generaciones EGB y Millennial (1981 - 1993): https://www.trendencias.com/otros/millennials-vs-generacion-egb-hablamos-dos-hermanas-para-ver-que-nos-parecemos-que-somos-diferentes.
He leído bastantes artículos sobre los Millennial y en la mayoría hay bailes de fechas para encasillarlos y en líneas generales suelen englobar a los que nacimos en los 80 y a los de los 90. Para mí los nacidos en los 80 somos una generación compleja, silenciada, difícil de definir y quizá la que más ha sufrido el choque que ha habido entre lo tradicional y lo novedoso, lo analógico y lo tecnológico.
Siguiendo esta línea de pensamiento, los Millennial crecimos en un mundo muy analógico y las redes sociales llegaron a nuestras vidas ya en la veintena. Nuestra educación es muy parecida a la de los nacidos en los años 70 y somos las últimas promociones de diplomados y licenciados. La mayoría de los que nacimos en los 80 entramos en la Universidad cuando había mucho trabajo y la crisis nos pilló cuando acabamos la carrera o en el ecuador de la misma.
Seguiré leyendo artículos sobre los Millennial porque me interesa muchísimo, pero agradecería que buscasen ejemplos que no hubiesen nacido en los últimos años de la correspondiente década. Sería interesante buscar testimonios de personas que nacimos a mediados de los 80 y también de aquellos que nacieron a principios de dicha década y en los primeros años y/o a mediados de los 90.
(Reflexión publicada el 25 de octubre de 2018)
¡Feliz Día de la Música (22 de noviembre de 2018)! Feliz Día a todos los que dedican parte de su tiempo a la Música: a los profesionales del sector, a los que sólo son aficionados y a los que la usan como trama principal de sus novelas. Feliz Día a los músicos, en especial a aquellos que sólo son aficionados, pero que la Música es importante en sus vidas y para ellos mismos. A aquellos que son desconocidos y a los que sólo son conocidos a nivel local. A aquellos que sólo tocan instrumentos y/o cantan sólo en su casa o para familiares y amistades, y a aquellos que han dado el paso para dar pequeños conciertos locales. Os dejo el enlace a la etiqueta Música de mi blog donde encontraréis reseñas de novelas cuya trama se centra en la Música destacando El club de los eternos 27 de Alexandra Roma: www.pinceladasdeliteratura.es/search/label/Música. (Fuente: Elaboración propia).
Hay entrevistas que son inspiradoras y a las que merecen la pena dedicar 10 - 15 minutos para leerlas: https://smoda.elpais.com/belleza/bienestar/berta-bernad-instagram-es-una-maquina-de-frustracion/. Reflexionemos y hagamos autocrítica de las redes sociales. No las dejemos, pero aprendamos a disfrutar de la vida analógica como si hubiésemos vuelto a los años 90 o décadas anteriores. (Breve reflexión publicada el 10 de abril de 2019).
Tarde de sábado muy literaria y de conversaciones muy enriquecedoras (25 de mayo de 2019). Café literario para presentar una novela que ayuda a visibilizar sin maquillar la depresión y aporta los puntos de vista tanto de quien la sufre como de su entorno. Cafés literarios que en apariencia se centran en temas literarios, pero que sirven como charlas para hablar sobre enfermedades mentales y experiencias personales. Cafés literarios donde se escucha con atención a la otra persona y no se juzga a nadie. (Fuente: Elaboración propia).
Hay detalles erróneos donde habría sido necesario haber contado con una buena asesoría en contextualización histórica. Un buen ejemplo es este tuit y la novela que se muestra en el mismo: https://twitter.com/papeleriacala/status/1024696205459312641?fbclid=IwAR1dfq-EBjcnF0O6P5LeWnk0cXnMkwvkQjZ3t1EvRf0AggdPvCExY_wzpPo. Hay incoherencias espacio-temporales entre el diseño de la cubierta y el desarrollo de la trama. El edificio elegido se encuentra a varios kilómetros del pueblo donde se ambienta la historia y fue construido años después. Distintas provincias y distintos siglos. Aquí podéis encontrar información sobre cómo os puedo ayudar a evitar estas incoherencias: http://www.pinceladasdeliteratura.es/2019/04/asesoria-en-la-contextualizacion.html. (Publicación del 29 de mayo de 2019).


¡¡¡PINCELADAS DE LITERATURA, MUCHAS FELICIDADES!!!

21 sept 2018

“Cantos de una sirena” (Rachel Bels)

(Leído entre julio y agosto de 2018)
(Fuente: Elaboración propia).
Cantos de una sirena es la quinta novela que Rachel Bels (Madrid, 1984) ha escrito y autopublicado, y la segunda parte de la bilogía Ariel, cuya primera parte se titula Diario de una sirena y de las que se han vendido más de 2.000 ejemplares según ha informado la propia autora en sus redes sociales. Forma parte de la Colección Érase una vez… Princesas Valientes junto a la trilogía Tiger Rose: Bella al desnudo, Desnudando a la Bestia y Bella y Bestia, cuyas novelas han tenido muy buena acogida en la blogosfera literaria y en las redes sociales, y a la que a finales de 2018 se sumará una novela autoconclusiva inspirada en el clásico de Cenicienta conocido en redes sociales como #ProyectoCe. Rachel Bels la autopublicó en papel el pasado 11 de junio con una edición en tapas blandas con solapas y realizada con materiales ecológicos, y en e-book el 18 de junio de 2018. La edición en papel tiene 430 páginas y 39 capítulos, y cuesta 13,90 euros. El e-book cuesta 2,99 euros.
Cantos de una sirena es una de las novelas autopublicadas que más gratamente me han sorprendido tanto por su calidad como por su innovación, al igual que el resto de las novelas escritas por Rachel Bels. Es una novela que está muy bien editada y bien corregida, ya que en sus páginas esta vez me he encontrado algunas erratas y/o faltas de ortografía más de lo que me hubiese gustado. Su edición es muy original al combinar diferentes topografías para distinguir los diferentes puntos de vista (Ariel, Eric y Sebas), los dibujos que decoran los inicios de capítulos e informan acerca del personaje que narra, y la simulación de un cuaderno de rayas y anillas para los fragmentos del diario de Ariel.
Cantos de una sirena es una novela romántica adulta con algunos toques de literatura erótica muy bien narrada y la inclusión de una trama central que gira en torno al crecimiento personal que la enriquece muchísimo. Esta última trama es en lo que arriesga e innova Rachel Bels para diferenciarse e ir mucho más allá de las tramas que nos solemos encontrar en novelas románticas algo más tradicionales y de las que se suele hablar mucho en redes sociales y blogs durante unas pocas semanas que giran en torno al momento de su publicación (otra autora de romántica que también innova y busca historias románticas diferentes es Estefanía Yepes). 
La trama de crecimiento personal que narra la bilogía #Ariel está muy bien narrada y documentada, y posee mucha profundidad con lo que ayuda al lector a conocer mucho mejor esa enfermedad y no se centra sólo en lo que éste pueda conocer por lo que desde los años 90 se haya publicado en los medios de comunicación y vaya más allá de lo superficial y de los clichés. Las historias de superación personal de Rachel Bels son duras, largas y realistas. Es fácil creerse que una persona se halle perdida varios años sin ser consciente de ello y tarde en recuperarse meses o años desde que decida cambiar y enfrentarse a sí misma con todas las consecuencias. Esto que comento en este párrafo enriquece y hace que tengan bastante calidad las novelas de Rachel Bels en comparación con otras novelas románticas de autoras españolas ya consagradas como Anna Casanovas, Abril Camino, Neïra, María Martínez o Alice Kellen que deja caer que la protagonista de El día que dejó de nevar en Alaska coqueteó con la misma enfermedad que tiene Ariel, pero Alice Kellen apenas le presta atención y prefiere quedarse con la imagen cliché y superficial que todos tenemos.
La trama de Cantos de una sirena está muy bien desarrollada y es muy atractiva, realista y actual. Los personajes están muy bien construidos y tanto su construcción como su evolución y relación entre ellos es muy coherente, al igual que lo es la interrelación que se da en Cantos de una sirena entre Ariel, Eric y algunos de los personajes principales de la trilogía Tiger Rose: Bella, Daniel, Chloe, Víctor, Monika, Kurt y Emma. Destaco de la novela el estilo directo, cercano y actual de la autora, y la interacción que los personajes (Ariel, Eric y Sebas) establecen con el lector, ya que son ellos los que le narran la historia tuteándole y usando la primera persona del presente haciendo que sea más espectador que lector. Hay muy buen equilibrio entre descripción, narración y diálogos, gustándome bastante como describe Rachel Bels.
Entre las referencias culturales que encontramos en Cantos de una sirena podemos citar: el WhatsApp, el Facetime, Celine Dion, Bryan Adams, Spotify, Jack el Destripador, Men in Black, YouTube, Ricky Martin, los CantaJuegos, La Patrulla Canina, Fred Astaire, John Travolta, Uma Thurman, Pulp Fiction, Juego de Tronos, La Sirenita, Suavemente de Elvis Crespo, Versace, La vida es un carnaval, Jorge Bucay, Queen, Skype, el TEDx, Black Mirror, Tom Cruise, Coca-Cola, Twitter, Instagram, el Camino de Santiago, Miedo de M-Clan, Ryan Gosling, El diario de Noah, La puerta violeta de Rozalén, Emily Dickinson o Alberto Chicote.
Cantos de una sirena se desarrolla en diferentes localizaciones de la isla de Tenerife y la villa de Madrid entre los meses de agosto de 2019 y octubre de 2020. Los primeros capítulos se desarrollan en la isla de Fuerteventura. También se mencionan Oxford, Nueva York, Singapur, Londres, Las Palmas, Florida, Texas, California, París y Granada.

Valoración “Cantos de una sirena” (Rachel Bels):
10/10

11 ene 2018

“Diario de una sirena” (Rachel Bels)

(Leído en diciembre de 2017)
(Fuente: Elaboración propia).
Diario de una sirena es la cuarta novela que Rachel Bels ha escrito y autopublicado, y la primera parte de la bilogía Ariel, cuya segunda parte se titula Cantos de una sirena. Forma parte de la Colección Érase una vez… Princesas Valientes junto a la trilogía Tiger Rose: Bella al desnudo, Desnudando a la Bestia y Bella y Bestia, cuyas novelas han tenido muy buena acogida en la blogosfera literaria y en las redes sociales. Rachel Bels la autopublicó en papel el pasado 12 de diciembre con una edición en tapas blandas con solapas y realizada con materiales ecológicos, y en e-book el 18 de diciembre de 2017. La edición en papel tiene 486 páginas y 54 capítulos más un Prólogo y un Epílogo de siete páginas, y cuesta 13,90 euros. El e-book cuesta 2,99 euros.
Diario de una sirena es hasta el momento la novela autopublicada que más gratamente me ha sorprendido tanto por su calidad como por su innovación. Es una novela que está muy bien corregida y editada, y en cuyas páginas apenas te encuentras erratas y/o faltas de ortografía. Su edición es muy original al combinar diferentes tipografías para distinguir los diferentes puntos de vista, los dibujos que decoran los inicios de capítulos e informan acerca del personaje que narra, y la simulación de un cuaderno de rayas y anillas para los fragmentos del diario de Ariel.
Diario de una sirena es una novela romántica adulta con algunos toques de literatura erótica muy bien narrada y la inclusión de una trama central que gira en torno al crecimiento personal que la enriquece muchísimo. Esta última trama es en lo que arriesga e innova Rachel Bels para diferenciarse e ir mucho más allá de las tramas que nos solemos encontrar en novelas románticas algo más tradicionales y de las que se suele hablar mucho en redes sociales y blogs durante unas pocas semanas que giran al momento de su publicación (otra autora de romántica que también innova y busca historias románticas diferentes es Estefanía Yepes). Algunas de esas novelas que he leído y reseñado son: Doce años y un instante de Anna Casanovas, Palabras que nunca te dije de María Martínez, Decidiendo mi destino de Abril Camino, Caótica Jimena de Andrea Longarela o El día que dejó de nevar en Alaska de Alice Kellen.

La trama de Diario de una sirena está muy bien desarrollada y es muy atractiva, realista y actual. Los personajes están muy bien construidos y tanto su construcción como su evolución y relación entre ellos es muy coherente. Destaco de la novela el estilo directo, cercano y actual de la autora, y la interacción que los personajes (Ariel, Eric y Sebas) establecen con el lector, ya que son ellos los que le narran la historia tuteándole y usando la primera persona del presente haciendo que sea más espectador que lector. Hay muy buen equilibrio entre descripción, narración y diálogos, gustándome bastante como describe Rachel Bels.
Entre las pocas referencias culturales que encontramos en Diario de una sirena podemos citar: Britney Spears, Madonna, Lady Gaga, Ironman, Zipi y Zape, Hitler, Franco, el MOMA de Nueva York, la Casa Blanca, El sueño de Morfeo, los Guns N’ Roses, el iPad, Freddy Mercury, Google, Airbus, la ITV, 1984, El guardián entre el centeno, Paulo Coelho, El Gran Gatsby, Marilyn Manson, Iván Ferreiro, Russian Red, Mr. Bean, Michael Jackson, Extremoduro, los Chicago Bulls, Alicia en el país de las maravillas, Chenoa, O. T. El Reencuentro, Chayanne, los Ramones, Al salir de clase, Calvin Klein, Carlos Vives, Carmen Sandiego o Swarovski.
Diario de una sirena se desarrolla en diferentes localizaciones de la isla de Tenerife. También se mencionan Las Palmas de Gran Canaria, Ferrol, California, Fuerteventura, Madrid y Nueva York.


Valoración “Diario de una sirena” (Rachel Bels):
10/10

6 oct 2014

“Corazón de mariposa” (Andrea Tomé)

(Leído en agosto de 2014)
(Fuente: Elaboración propia)
Hoy reseño la novela que ganó la segunda edición del Premio Literario “LA CAIXA” / PLATAFORMA Literatura juvenil escrita por jóvenes correspondiente al año 2013. Según las bases de la convocatoria las novelas deben estar escritas en español o catalán por jóvenes entre 14 y 25 años, debiendo ser éstas inéditas y siendo su extensión de un mínimo de 80 páginas y un máximo de 400 mecanografiadas a doble espacio y por una sola cara con la misma tipografía que uso yo para preparar las reseñas en Word: Times New Roman con una letra de tamaño 12. (Fuente: http://www.plataformaneo.com/medialkxa/264/0/4102/3%C2%BA-edicion-premio-literario-la-caixa---plataforma.html).
Corazón de mariposa (Cor de papallona en catalán, idioma en el que se publicó el 29 de mayo de 2014) es una novela juvenil escrita por Andrea Tomé (Ferrol, 1994) basándose en experiencias vividas por ella misma. La ha publicado el sello Neo de Plataforma Editorial en marzo de 2014 y ha sido tal su éxito que el pasado 23 de mayo ya llegó a las librerías su tercera edición. Se trata de una edición denominada rústica con solapas y cuesta 15,90 euros. Tiene 272 páginas y está dividida en tres partes más un prólogo de dos páginas y un epílogo de quince.
Corazón de mariposa cumple con los requisitos propios de la Literatura Juvenil. La historia está contada en primera persona desde el punto de Victoria, una joven de 19 años que estudia Filología en la Universidad de Santiago de Compostela y que sufre anorexia desde los 13 años y por la que no he llegado a sentir empatía. El lenguaje es coloquial y actual sorprendiéndome bastante que se mencione varias veces Tuenti, una red social española que tuvo mucho éxito entre adolescentes y universitarios hace unos años y que yo pensaba que había dejado de estar de moda en el verano de 2011. Apenas he encontrado erratas pero he visto algún que otro detalle que hace que la edición sea curiosa y llame la atención.
Admiro la valentía de Andrea Tomé de afrontar escribir sobre una enfermedad, cuyo tema de conversación es bastante espinoso, que ella misma padece siendo tan jovencita. Sin embargo y a riesgo de parecer una insensible, la novela me ha dejado fría, apenas ha logrado modificar un poco la imagen preconcebida que ya tenía acerca de la anorexia y la protagonista me ha resultado antipática. Tampoco me ha gustado la sensación que deja la novela de que la familia y las amistades se desentienden bastante ante una enferma de anorexia. Parece que las íntimas amigas de Victoria son dos chicas anoréxicas que tienen como modelo ideal de belleza a Kate Moss. La historia de amor tampoco me ha resultado creíble y Kenji no me ha llegado a convencer como supuesto coprotagonista.
El estilo me ha parecido lento y algo repetitivo aunque considero que la novela está bien escrita y animo a Andrea Tomé a que siga escribiendo e innovando. Hay cosas de la trama que no me han gustado nada como esa obsesión por mencionar las calorías cada dos por tres o que la autora haya caído en uno de los topicazos propios de la Erasmus y lo cite en la novela dos o tres veces (agradecería que en las novelas se diese una imagen más completa de la experiencia Erasmus y que no sólo se muestren los tópicos). En líneas generales y según mi opinión, la trama hace aguas y no se sostiene, ya que debería haber habido más puntos de vista.

Valoración “Corazón de mariposa” (Andrea Tomé):
5/10

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