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5 ago 2020

Asesoría histórica en crecimiento personal, contextualización y documentación


Ya he publicado en este blog dos entradas centradas en las Asesoría histórica y arqueológica para obras literarias y audiovisuales. En la primera me centré en la importancia de la contextualización y en la segunda en la de la documentación. Sin embargo, ésta abarca mucho más y es aplicable a muchos más sectores profesionales e, incluso, familiares o más personales.
En las entradas previas y complementarias a ésta ya hablé de las figuras de los correctores profesionales y los documentalistas. En esta quiero mencionar otras algo más recientes y complejas como son los coaches y los mentores profesionales. En los últimos años en el entorno del emprendimiento digital han aparecido muchas mujeres veinte y treintañeras que se definen como tales y ofertan servicios centrados en el crecimiento personal y profesional desde distintas perspectivas. Casi ninguna de ellas posee titulación en Psicología y menos aún en Historia o Humanidades. Son negocios centrados en la importancia del presente, en la productividad y en las planificaciones futuras a medio y largo plazo, y apenas le prestan algo de atención a conocer nuestro pasado para entender a nuestro yo presente y que éste avance hacia el futuro.
Mis estudios y experiencia en los sectores de la Historia y la Arqueología me imposibilitan acompañar a otras personas a gestionar sus emociones. Sin embargo, sí me capacitan para ayudarles a conocer mejor su legado familiar a través de la recogida de testimonios, el análisis de fotografías y documentos antiguos, y la elaboración de árboles genealógicos. Aquí se mezclan el crecimiento personal de cada uno de nosotros a través de conocer mejor nuestro pasado familiar, la contextualización del mismo y la documentación que es necesaria para reconstruirlo.
Esta novela se ha publicado hace apenas un mes y su interior me está sorprendiendo gratamente. Leí algunas opiniones sobre ellas y sus primeras páginas y decidí darle una oportunidad, eso sí con las expectativas bajas por si acaso. Sin embargo, he conectado muy bien con la trama de crecimiento personal que esconde y, a pesar de su contexto actual, la estoy también leyendo como historiadora. Su trama va un poco contracorriente de la tendencia actual de desechar el pasado y centrarse en el presente. En sus páginas veo un reflejo de lo que para mí es el crecimiento personal y de lo importante que es ese reencuentro con nuestros pasados familiares y personales para comprenderlos desde la distancia y redescubrirnos. Hay acontecimientos en nuestras vidas que cuando suceden no sabemos gestionar e intentamos cerrarlos de mala manera hasta que reaparecen y nos vemos obligados a parar y dedicar tiempo a escuchar a nuestras emociones y a reinterpretar lo que años atrás nos marcó y paralizó sin ser conscientes de ello. Este autodescubrimiento de lo que pasó se puede hacer a través de la reflexión sobre los mismos y/o la escritura de las emociones y los sentimientos de entonces, aunque sea en tercera persona y sólo se lo mostremos a nuestras amistades más cercanas. Otra curiosidad relacionada con las dos últimas novelas de María Martínez hablan de la pérdida de un determinado ser querido y ambas las he leído meses después de haber perdido yo a personas cercanas con el mismo grado de consanguinidad y sexo que las protagonistas de ambas tramas. 2019 fue un año de duelo y ausencias, y 2020 también lo está siendo. La fotografía que ilustra este párrafo y toda esta entrada es mi particular homenaje a él y al apoyo que siempre me mostró con este blog. (Fuente: Elaboración propia).
Allá por 2015 empezó a hablarse en España sobre el mindfulness como estilo de vida y las novelas feel good que intentaban transformar en ficción algunas de las ideas que los libros de autoayuda recogen en sus páginas desde hace un par de décadas. Se trata de otra tendencia más que llega desde los Estados Unidos como una revisión y occidentalización de ciertas ideas y tradiciones escogidas de manera aleatoria de las culturales orientales. No son tan novedosas como nos han hecho creer, ya que estas modas son cíclicas y han surgido con cierta frecuencia desde finales del siglo XIX, y también porque muchos de sus postulados ya existían en Occidente y en el cristianismo sin traducir sus denominaciones al inglés o algún idioma oriental. Otras problemáticas subyacentes son su descontextualización al elegir sólo lo que interesa a la sociedad occidental, su desinterés hacia un conocimiento profundo del día a día de esos países donde suele haber mucha pobreza y desigualdad y su elitismo al centrarse en experiencias personales de microinfluencer de cierto poder adquisitivo que convierten el crecimiento personal en un negocio bastante lucrativo y no prestan atención ni cuestionan las injusticias que hay en países como la India, Tailandia o Bali.
En la ficción española encontramos algunos ejemplos de lo mencionado en el párrafo anterior. En los últimos años han surgido autoras que han creado tramas de crecimiento personal, aunque sólo Rachel Bels ha sabido crear un catálogo donde éstas tienen mucha presencia en sus novelas. La mayoría de los autores usan el crecimiento personal como sinónimo de evolución de sus personajes a lo largo de la novela y no logran una construcción de los mismos donde este crecimiento sea evidente. Una buena trama de crecimiento personal se puede desarrollar bien en una novela de corte intimista y emocional donde se hable sobre sentimientos, emociones y aprendizaje a respetarse, admirarse y quererse a uno mismo. Un buen ejemplo de esto último son Tú y otros desastres naturales y La fragilidad de un corazón bajo la lluvia, destacando esta última por centrar la trama en el crecimiento personal en los dos protagonistas con sus propias voces y tratarlo desde distintas perspectivas: la personal, la familiar, la sentimental y la relativa a la amistad.
La buena contextualización de una novela también ha de estar reflejada en el diseño de su cubierta y más aún si muestra algún detalle que exista y despierte curiosidad en el lector. La imagen que ilustra este párrafo muestra una gran coherencia entre el título y el edificio que aparece en ella. Los indianos son la personificación de un fenómeno migratorio de los habitantes de las regiones del norte de España hacia América entre finales del siglo XIX y principios del XX. La mayoría de ellos se establecieron allí para siempre y algunos prosperaron y volvieron a sus pueblos natales en España. Este edificio, construido en 1906 y que alberga el Archivo de Indianos, es un claro ejemplo del estilo de Arquitectura indiana que encontramos en los pueblos de los concejos de Ribadedeva y Llanes en el oriente de Asturias. Sin embargo, la trama de El Indiano (Un destino propio en su publicación en Ediciones B) se desarrolla en la localidad cántabra de Comillas en 1883 dónde el lector no encontrará dicho edificio y 23 años antes de la construcción del mismo. (Fuente: Internet).
La contextualización es básica en la trama de una novela histórica, pero también lo es en las contemporáneas, las fantásticas o las distópicas por poner otros ejemplos. La novela histórica puede crear una trama alrededor de un acontecimiento como el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago y el origen del Camino de Santiago en La peregrina de Isabel San Sebastián, o hacerlo sobre elementos más cotidianos y desconocidos como el origen de las modelos a finales del siglo XIX en Agujas de papel de Marta Gracia Pons. En estas últimas suele mencionarse algún acontecimiento o personaje histórico que esté relacionado con la trama, además de aspectos cotidianos, socioculturales y tecnológicos de la época. También hay que cuidar las contextualizaciones en tramas sobre viajes en el tiempo como en ¿Quién diablos eres? de Raquel de la Morena y en aquellas que alternen subtramas del pasado y el presente como en Carolina y los valientes de Anna Casanovas.
La contextualización también está relacionada con la fecha en la que se decide publicar una novela y la promoción de la misma, sobre todo si la trama tiene una ambientación que la caracteriza o está relacionada con la conmemoración de un acontecimiento histórico o literario. Un ejemplo serían las escasas novelas que se están publicando en los últimos años en España ambientadas en el mundo del patinaje artístico sobre hielo y donde las competiciones suelen tener lugar entre los meses de agosto y marzo. El intervalo de meses citados son los mejores para la publicación y promoción de dichas novelas, pero sólo encontramos que dos de ellas se han publicado en esos meses: Hielo de Érika Gael en diciembre de 2018 y Hielo y plata de Alena Pons el 21 de septiembre de 2020, ya que Tan sólo un segundo de Virginia S. McKenzie se publicó el 3 de abril de 2017.
En español apenas hay bibliografía sobre la cultura vikinga tanto de carácter científico como divulgativo y tampoco son muchos los historiadores que los hayan estudiado y publicado algún artículo sobre ellos. Hace 20 años sólo encontrabas en las librerías algún libro de mitología vikinga o introductorio sobre su vida cotidiana. Entre el inicio del siglo XXI y la emisión de la serie Vikingos se publicó algún libro introductorio más sobre ellos y cuyo autor era fotógrafo y escritor. El éxito de la mencionada serie llamó la atención de editoriales y universidades españolas que decidieron apostar por traducir manuales especializados y las sagas islandesas, buscar historiadores para la escritura de obras divulgativas u organizar congresos sobre cultura y arqueología vikinga. Hubo mucho interés entre los años 2013 y 2016 cuando podías encontrar entre las novedades de Historia algunas obras sobre vikingos, aunque no muchas, y se celebraron tres congresos en la Universidad de Granada y uno en la de Alicante donde una de las ponentes solía ser la joven historiadora Laia San José, administradora del blog The Valkyrie’s Vigil especializado en divulgar la cultura vikinga. Quizá la obra divulgativa más académica que he encontrado en los últimos años es la de la imagen, la cual se acaba de publicar y cuyo objetivo es acercar la cultura vikinga al público no entendido desde lo anecdótico y no ser sólo una obra introductoria. La autora es doctora en Estudios Escandinavos y sus investigaciones se centran en la cultura vikinga, lo que le garantiza al lector que tras las páginas del libro hay muchas horas dedicadas a buscar, leer, seleccionar e interpretar documentación. Las fuentes con las que ha trabajado la autora proceden de la Historia y la Arqueología para el estudio de la época vikinga, y de diversas artes (música, cine o literatura) para el de su legado desde 1066 hasta la actualidad. (Fuente: http://grupoalmuzara.com/libro/9788417954628_portada.jpg).
La documentación es básica en las obras científicas, de divulgación histórico-arqueológica y de ficción histórica. Sin embargo, al igual con el aspecto de la contextualización, también es muy importante en las fantásticas y distópicas para crear el mundo en el que se ambientará la trama, en las de ciencia ficción donde los temas científicos son importantes y en las contemporáneas si hablas sobre cuestiones que no conoces muy bien. A la hora de abordar la planificación, la documentación y la escritura de una obra de ficción o de no ficción necesitaremos también conocer cuál es el contexto en el que nosotros como autores nos enmarcamos, cuáles son los temas de actualidad y cómo se están abordando estos.
En la literatura comercial española hay muchas tendencias siendo algunas de ellas la Juvenil y la Romántica. La mayoría de las novelas que se publican en las dos citadas siguen esquemas casi calcados en cuestiones de ambientación y promoción de los autores y editoriales que más marcan las directrices a seguir, y en apariencia apenas hay trabajo de documentación que se pueda observar al leerlas. Sin embargo, he leído novelas que tratan temas de actualidad, como por ejemplo el feminismo y la problemática LGTBI+, donde sí ha habido interés por parte del autor de documentarse lo mejor y lo máximo que ha podido. Silverville de Victoria Álvarez es un western protagonizado por dos mujeres y ambientado en Colorado a mediados del siglo XIX, y Nada menos que Max de Diana de Paz se ambienta en Madrid en la actualidad y presenta una relación de pareja bastante arriesgada e incómoda.

1 jun 2020

Cafés virtuales, emprendimiento digital y crecimiento personal


Hoy, lunes 1 de junio de 2020, celebramos en este blog su octavo aniversario. Sin embargo, a diferencia de otros años, no me siento con ánimos para celebraciones ni para encabezar esta entrada con un Pinceladas de Literatura cumple 8 años. He decidido centrar este cumpleaños del blog en hablar sobre Arqueología, emprendimiento y crecimiento personal.
Esta fotografía tiene casi 15 años. Sólo tenía 19 años y estaba en primero de carrera, pero mi vocación por la Arqueología era muy fuerte. Ese fue mi primer día en una excavación y ya entonces sabía lo importante que era participar en una. Hay que arriesgarse y apuntarse a las oportunidades de excavar que te surjan si la Arqueología es tu sueño. Es la única manera de saber si la realidad de una excavación está hecha para ti o no. Eso sólo lo descubrirás con la práctica en el campo y no tanto con la teoría de los libros.
En mis cinco años de carrera participé en varias excavaciones y era una apasionada de ellas y su metodología. Pensaba que esos cimientos eran sólidos y que soportarían cualquier acontecimiento. Sin embargo, me equivoqué y viví una gran crisis vocacional que me afectó mucho a nivel personal. Fueron unos años duros hasta que la crisis de los 30 me hizo redescubrirme a mí misma y conocerme mejor. Como consecuencia de esto último, en 2019 conseguí reconectar con la Elena arqueóloga y estrenar los dos servicios especializados con lo que más cómoda me siento y que mejor me definen. Podéis leer más sobre ellos en los siguientes enlaces:
-          Asesoría en contextualización histórica: http://www.pinceladasdeliteratura.es/2019/04/asesoria-en-la-contextualizacion.html.
La documentación es muy importante en cualquier negocio y todo emprendedor tiene su bibliografía de referencia. Esta fotografía muestra mis tres libros de cabecera sobre metodología arqueológica. Esta imagen, que define mi storytelling, se aleja de los que se suelen encontrar en los de los emprendedores digitales. En Internet apenas he encontrado arqueólogos con marca personal y la mayoría de las excavaciones apenas se publicitan. Ahora es buen momento para reivindicar la Arqueología como profesión y al arqueólogo como emprendedor que aporta valor en una sociedad tan tecnológica y obsesionada en vivir el presente. No podemos olvidar el pasado, menos aún el nuestro personal y familiar. Deberíamos mantener una buena relación con él y alcanzar un buen equilibrio entre pasado, presente y futuro. (Fuente: Leticia Velarde).
2020 está siendo un año raro, duro y complicado para todos. Hace casi un par de meses publiqué en el blog la entrada introductoria a la iniciativa Cafés virtuales con emprendedores. Estamos viviendo un año difícil y complicado en lo emocional y lo económico. Este es el momento más idóneo para apoyar a otros emprendedores españoles con entrevistas profesionales que les den visibilidad. Todas ellas siguen casi el mismo patrón y he buscado tanto la perspectiva femenina como la masculina.
Para recopilar todos los artículos y las entrevistas he creado página Cafés con emprendedores. En ella ya podéis encontrar las que hemos compartido sobre edición literaria con Editorial 16, Javier Miró y Meritxell Terrón; comunicación con Ana López y Lorena García; diseño web con Marina Rodrigo; y crecimiento personal con Martina Maresme. Las próximas que se publicarán serán las de Berta Carmona, LeBlue Estudio, Tania Cervián, Ainhoa Rosado, Anna Gurguí o Susana Torralbo. Podéis acceder a ellas desde aquí:
En los últimos años una de las tendencias que encontramos en el emprendimiento digital es el de las consultorías, mentorías y coaching especializadas en productividad y crecimiento personal. La mayoría de ellas están gestionadas por mujeres que lo hacen desde plataformas digitales y con su nombre y apellidos. Al estudiar algunas de ellas se puede observar que siguen unos esquemas parecidos. Las presentaciones que hacen en sus páginas web tanto de ellas como de sus servicios y los textos de sus newsletters suelen ser largos con varios párrafos, se centran en lo emocional y en sus propias experiencias personales y profesionales. Suelen haber pasado por algún hecho traumático o un trastorno mental como ansiedad o depresión. Se promocionan en YouTube con vídeos donde suelen hablar casi siempre de los mismos temas. A mí me suelen interesar de lo que hablan en ellos y prefiero escucharlos antes que leer los libros de autoayuda. Estoy receptiva a lo que cuentan y a leer las guías gratuitas que ofertan en sus páginas web, aunque soy crítica con lo que ellas suelen hablar en sus redes sociales. Quizá no sea su clienta ideal porque ya llevo unos años realizando mi propio trabajo de crecimiento personal, pero estoy abierta a colaborar y a concertar alguna sesión puntual con ellas en un futuro. (Fuente: https://www.luciajimenezvida.es/sobre-mi/).
A continuación, os dejo los enlaces a los canales sobre crecimiento personal que más he visto durante estos meses de cuarentena por si os resulta de interés:
-          Lucía Jiménez Vida: https://www.youtube.com/channel/UCBaluTsy_96bEFwl1NWogZA.
-          Minimalistamente: https://www.youtube.com/channel/UCs1p_zrf835mg2TAKEawrxw.
También os dejo los enlaces a los canales de escritores que también dan cursos, asesoran a otros autores y hacen correcciones e informes de lecturas, y cuyos directos en YouTube durante estas semanas de confinamiento merecen la pena. En esos directos hablan de todo lo relacionado con la escritura como oficio: planificación, rutinas, construcción de personajes, documentación y mucho más:
-          Javier Miró: https://www.youtube.com/user/qitxo.
-          Caja de Letras: https://www.youtube.com/channel/UCjfKtFCG9dwRDlI5Y0NF5TA.

19 mar 2020

Reseñas: Necesidad de cambio

Hace poco más de un mes publiqué una entrada autocrítica sobre mi crisis lectora y mi necesidad de cambio. En la de hoy quiero profundizar en ella y actualizarla. La actualización es el producto de las conclusiones que he sacado de mis últimas lecturas, de vídeos que he encontrado en YouTube Italia y esta situación tan inesperada que estamos viviendo en Europa.
Esta primera novela de una joven autora española de apenas 30 años me ha sorprendido gratamente. La trama es incómoda y arriesgada, y sus personajes están llenos de imperfecciones y contradicciones. Diana de Paz cuestiona, a través de conversaciones entre distintos personajes, la imagen preconcebida de que la sexualidad es sólo genital y su fin es la penetración. Ninguna de las novelas románticas que leen las adolescentes se cuestiona esto, ya que la idea de sexualidad que le venden es la de la estimulación de los genitales, la penetración y cierta masculinización del deseo sexual. Sorprende encontrarse relaciones de parejas basadas casi sólo en la atracción física y en unas escenas sexuales aún bastantes masculinas en novelas escritas por mujeres y cuyo público objetivo son chicas jóvenes. (Fuente: Elaboración propia).
Las próximas reseñas que publicaré en el blog serán las de mis primeras lecturas de este 2020 y me gustaría introducir ciertos cambios de ellas. Me gustaría eliminar las listas de referencias culturales, aunque destacaré algunas de ellas que me hayan llamado la atención y explicaré el motivo. En la mayoría de las novelas que he leído hasta hace unos meses me solía encontrar casi siempre las mismas referencias a grupos de música, cantantes, series de televisión o películas. Más de una vez he tenido la sensación de leer dos o tres novelas seguidas que eran casi idénticas, aunque estuviesen escritas por autoras diferentes.
También eliminaré la lista de los lugares que se mencionen en las novelas. Sí mencionaré donde se ambienta la trama o parte de ella porque es un detalle importante. Comentar detalles de la contextualización me permitirá hablar sobre la documentación si la obra está ambientada en un país que no es el del autor o en una época distinta a la contemporánea. He observado que muchos autores de Juvenil y Romántica suelen planificar sus tramas con la óptica española, pero la ambientan en Estados Unidos y suelen descuidar el proceso de documentación. Documentarse sobre un lugar es mucho más que buscar fotografías del mismo, su ubicación en un mapa o los pocos datos que puede ofrecerte cualquier guía de viaje.
Estos cambios de los que he hablado en los párrafos anteriores sólo los incluiré en las reseñas de novelas que no sean juveniles ni románticas. He pensado en cambiar un poco el estilo de las mismas y hacerlo aún más reflexivo, incómodo y crítico. Mi idea es hacer críticas constructivas, aunque sean negativas, y no me gustaría llegar a faltar al respeto ni al autor ni a las personas que hayan trabajado en dicha obra. Mantendré el estilo de redactar reseñas que he tenido hasta el momento con novelas publicadas por Titania, Plataforma Neo y Nocturna, y aquellas escritas por los autores más mediáticos y el círculo de escritores que hay a su alrededor.
Hace unos días publiqué esta foto en mis redes sociales para comentar cuales son las novelas que me gustaría leer durante el Estado de Alarma. Mi idea es seguir descubriendo a autores españoles, apostar por las editoriales independientes y volver a los clásicos. No creo que mis reseñas de estos últimos cambien mucho, ya que mi perspectiva de historiadora apenas ha cambiado a la hora de leerlos. (Fuente: Elaboración propia).
Este inesperado y obligatorio encierro en casa me ha reafirmado en mi decisión de intentar no leer novelas autopublicadas. Quiero apostar por obras publicadas por editoriales que ayuden a dinamizar la economía en el sector cultural. Esta apuesta significa apostar por escritores poco conocidos que agradecerán ese pequeño porcentaje por derechos de autor con independencia de la editorial en la que publiquen y por los trabajadores autónomos que han creado editoriales independientes o librerías de barrio donde organizan presentaciones, firmas de libros, cuentacuentos y eventos varios.

1 jun 2019

Pinceladas de Literatura cumple 7 años


Este fin de semana empieza el mes de junio y el blog Pinceladas de Literatura cumple 7 años. En los últimos dos años apenas he publicado en esta bitácora. Están siendo meses intensos y complicados donde he decidido centrarme más en lo analógico que en lo digital. Sin embargo, me gustaría celebrar este número tan bonito con una recopilación de algunas publicaciones de mi perfil de Facebook que reflejan muy bien los cambios que he introducido en este blog, en mis redes sociales y en mi identidad corporativa digital. También muestran que mis intereses se han ampliado y estos se notan algo más en redes sociales que en este espacio virtual.
Los arqueólogos, al igual que otras profesiones, también tenemos patrón y hoy, 18 de agosto, es su día. Además, se trata de una mujer, Santa Elena, la madre del emperador Constantino. Como arqueóloga vocacional, apasionada de una profesión tan bonita y con experiencia en trabajo de campo tal y como se puede observar en la fotografía que comparto, me gustaría que los arqueólogos pudiésemos decir que hoy es nuestro día. ¡Feliz Día de Santa Elena! ¡¡¡FELIZ DÍA DE LA ARQUEOLOGÍA!!!
Interesante artículo escrito por Abril Camino para Trendencias sobre las generaciones EGB y Millennial (1981 - 1993): https://www.trendencias.com/otros/millennials-vs-generacion-egb-hablamos-dos-hermanas-para-ver-que-nos-parecemos-que-somos-diferentes.
He leído bastantes artículos sobre los Millennial y en la mayoría hay bailes de fechas para encasillarlos y en líneas generales suelen englobar a los que nacimos en los 80 y a los de los 90. Para mí los nacidos en los 80 somos una generación compleja, silenciada, difícil de definir y quizá la que más ha sufrido el choque que ha habido entre lo tradicional y lo novedoso, lo analógico y lo tecnológico.
Siguiendo esta línea de pensamiento, los Millennial crecimos en un mundo muy analógico y las redes sociales llegaron a nuestras vidas ya en la veintena. Nuestra educación es muy parecida a la de los nacidos en los años 70 y somos las últimas promociones de diplomados y licenciados. La mayoría de los que nacimos en los 80 entramos en la Universidad cuando había mucho trabajo y la crisis nos pilló cuando acabamos la carrera o en el ecuador de la misma.
Seguiré leyendo artículos sobre los Millennial porque me interesa muchísimo, pero agradecería que buscasen ejemplos que no hubiesen nacido en los últimos años de la correspondiente década. Sería interesante buscar testimonios de personas que nacimos a mediados de los 80 y también de aquellos que nacieron a principios de dicha década y en los primeros años y/o a mediados de los 90.
(Reflexión publicada el 25 de octubre de 2018)
¡Feliz Día de la Música (22 de noviembre de 2018)! Feliz Día a todos los que dedican parte de su tiempo a la Música: a los profesionales del sector, a los que sólo son aficionados y a los que la usan como trama principal de sus novelas. Feliz Día a los músicos, en especial a aquellos que sólo son aficionados, pero que la Música es importante en sus vidas y para ellos mismos. A aquellos que son desconocidos y a los que sólo son conocidos a nivel local. A aquellos que sólo tocan instrumentos y/o cantan sólo en su casa o para familiares y amistades, y a aquellos que han dado el paso para dar pequeños conciertos locales. Os dejo el enlace a la etiqueta Música de mi blog donde encontraréis reseñas de novelas cuya trama se centra en la Música destacando El club de los eternos 27 de Alexandra Roma: www.pinceladasdeliteratura.es/search/label/Música. (Fuente: Elaboración propia).
Hay entrevistas que son inspiradoras y a las que merecen la pena dedicar 10 - 15 minutos para leerlas: https://smoda.elpais.com/belleza/bienestar/berta-bernad-instagram-es-una-maquina-de-frustracion/. Reflexionemos y hagamos autocrítica de las redes sociales. No las dejemos, pero aprendamos a disfrutar de la vida analógica como si hubiésemos vuelto a los años 90 o décadas anteriores. (Breve reflexión publicada el 10 de abril de 2019).
Tarde de sábado muy literaria y de conversaciones muy enriquecedoras (25 de mayo de 2019). Café literario para presentar una novela que ayuda a visibilizar sin maquillar la depresión y aporta los puntos de vista tanto de quien la sufre como de su entorno. Cafés literarios que en apariencia se centran en temas literarios, pero que sirven como charlas para hablar sobre enfermedades mentales y experiencias personales. Cafés literarios donde se escucha con atención a la otra persona y no se juzga a nadie. (Fuente: Elaboración propia).
Hay detalles erróneos donde habría sido necesario haber contado con una buena asesoría en contextualización histórica. Un buen ejemplo es este tuit y la novela que se muestra en el mismo: https://twitter.com/papeleriacala/status/1024696205459312641?fbclid=IwAR1dfq-EBjcnF0O6P5LeWnk0cXnMkwvkQjZ3t1EvRf0AggdPvCExY_wzpPo. Hay incoherencias espacio-temporales entre el diseño de la cubierta y el desarrollo de la trama. El edificio elegido se encuentra a varios kilómetros del pueblo donde se ambienta la historia y fue construido años después. Distintas provincias y distintos siglos. Aquí podéis encontrar información sobre cómo os puedo ayudar a evitar estas incoherencias: http://www.pinceladasdeliteratura.es/2019/04/asesoria-en-la-contextualizacion.html. (Publicación del 29 de mayo de 2019).


¡¡¡PINCELADAS DE LITERATURA, MUCHAS FELICIDADES!!!

25 abr 2019

Asesoría en la contextualización histórica de ensayos y obras literarias


Entre la escritura del primer borrador de una obra literaria o un ensayo y su publicación hay mucho trabajo, y lo ideal sería que interviniesen diferentes profesionales. Entre ellos están el asesoramiento al autor y la corrección del manuscrito, siendo los más habituales la “Asesoría literaria” y la corrección de estilo y ortotipográfica.
Los correctores profesionales suelen ser licenciados o graduados en alguna Filología como Abril Camino, Periodismo como Laia Soler o Traducción e Interpretación como Gemma Beltrán. La primera se declara una apasionada de la Gramática y la Ortografía, tiene más de 10 años de experiencia profesional corrigiendo textos y entre sus servicios incluye la “Corrección de estructura”, también conocida como Editing. También hay otros correctores con otras licenciaturas que pueden ayudar al escritor a pulir y enriquecer las personalidades, emociones y sentimientos como Érika Gael, que es licenciada en Psicología. En ninguna de las páginas web de correctores que he encontrado e investigado, he leído que corrijan detalles de contextualización de novelas o ensayos, ni siquiera en los de temática histórica donde ésta es tan importante.
Soy licenciada en Historia, poseo un Máster en Arqueología y siempre he tendido a contextualizar cualquier acontecimiento, incluidos los personales. Desde que abrí este blog en junio de 2012, siempre he comentado en mis reseñas los detalles relacionados con la contextualización de las tramas, y las edades y trayectorias personales y profesionales de los personajes. He señalado tanto los fallos como los buenos trabajos en ese aspecto en escritores como Antonio Puente Mayor, Victoria Álvarez o Marta Gracia Pons.
Lo más fácil y cómodo para un historiador es trabajar junto a un autor en novelas históricas, pero en las contemporáneas también es necesario prestar atención a estos detalles y me he leído más de una novela donde estos aspectos se han descuidado. Entiendo por novelas contemporáneas aquellas escritas en la última década y cuyas tramas se ambienten a partir de 1975. Voy a ilustrar esta entrada con posibles situaciones y en cada una de ellas encontraréis ejemplos de novelas contemporáneas, históricas o híbridas de autores españoles.
Una incoherencia temporal que me llamó bastante la atención es la que muestro en esta imagen. A mí el diseño de la cubierta me parece bastante bonito y me transmite la idea de que en su interior me voy a encontrar una novela ambientada en la actualidad o en los años 90. Sin embargo, la trama se ambienta en los años 20. Es un pequeño error que la autora (Romina Naranjo), su editora (Esther Sanz) y el ilustrador (Luis Tinoco) podrían haber evitado si se hubiesen asesorado por un historiador. (Fuente: http://titania.org/es-ES/catalogo/catalogo/al_pie_de_la_montana-500000381?id=500000381). 
Una de las incongruencias en referencias cronológicas y a las edades y trayectorias profesionales más llamativas me la encontré en Herbarium de Anna Casanovas, novela ganadora de la segunda edición del Premio Titania. Durante su lectura hice muchos cálculos mentales, reflexioné mucho y no entendí que en sólo 5 años y con menos de 30 años alguien consiguiese tantísimo prestigio académico en la Universidad de Oxford y habiendo sufrido una importante amnesia y habiendo estado incapacitado durante meses. También he encontrado este tipo de errores en otras novelas como Recuerdos de un instante de Tania López o la pentalogía de Los chicos del calendario de Candela Ríos donde lo que más llama la atención es el baile de fechas.
La siguiente situación que quiero comentar es el de novelas bien contextualizadas en la sociedad en la que sitúan la trama. En ellas también encontramos ciertas referencias políticas y socioeconómicas, y no sólo culturales. Ilustro esto con una novela que se publicará en pocos días y que es una apuesta arriesgada de la editora de Titania. He leído el avance que la editorial ha publicado en su página web y me ha parecido original la contextualización introductoria en algunos capítulos. Hasta ahora no había visto algo así en ninguna novela. También llama la atención el que el índice de la misma sea una Playlist donde predomina la música española, ya que la novela se ambienta en Salamanca. Es un New Adult que se desmarca del que hasta ahora había publicado esta editorial y donde sólo encontrabas novelas ambientadas en los Estados Unidos, y donde sus autoras (Alice Kellen, María Martínez o Elena Castillo Castro) sólo mencionaban referencias culturales de dicho país y casi siempre las mismas. 
Otra novela que me gustaría destacar por una contextualización cuidada y bien trabajada es la de Una erasmus en Bruselas de Alfredo Escardino. Es una buena opción para conocer mejor la compleja situación política que se vivió en Europa a finales de los años 80. Es la época de la Europa de los 12 previa a la caída del muro de Berlín y la desmembración de la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia. También es interesante esta novela porque muestra como fue la Erasmus en sus primeros años (1988) y las referencias socioculturales y tecnológicas de la época. Es curioso conocer cómo se vivía esta experiencia universitaria sin móviles, Internet y redes sociales.
Otra situación que me gustaría destacar en esta entrada es la situación por la que están optando algunos jóvenes autores españoles nacidos en la década de los 80. Me refiero a la dificultad de intentar retratar la complejidad de la juventud occidental de principios del siglo XXI a través de novelas cercanas, cotidianas y cierto toque costumbrista. Ojalá este tipo de novelas se conviertan en fuentes de estudio para los historiadores del futuro como lo son en la actualidad clásicos como Orgullo y prejuicio de Jane Austen o Mujercitas de Louisa May Alcott, aunque muchos historiadores sientan cierto rechazo a considerarlas como fuentes. Las novelas que ilustran esta breve explicación están basadas en experiencias de los propios autores: una experiencia Erasmus con presencia de móviles y redes sociales en el caso de la de Carlos Carranza (1989), el trabajo de un autónomo a través de una correctora freelance en el de Estefanía Yepes (1988) o el de una adicción a las redes sociales y la desintoxicación digital en el de Berta Bernad (1988). (Fuente: Elaboración propia).
Me gustaría terminar esta entrada comentando que no soy partidaria de la presencia de notas a pie de página en las novelas, salvo en los clásicos. La última novela de Anna Casanovas (Buenas intenciones) está llena de ellas y creo que hubiese sido mejor un apéndice al final de la misma. Se trata de un recurso habitual en las novelas históricas, lo que permite al autor explayarse con las explicaciones históricas y de contextualización, y que a mí me suelen aburrir. El único que me ha gustado por su originalidad y cercanía en el planteamiento es el de El testamento de Santa Teresa, donde el autor lo ha abordado desde su propia experiencia. La protagonista de la trama del presente de esta última también es un personaje interesante, ya que le ha permitido a su autor trasladar parte de su experiencia como estudiante de doctorado y narrar de una manera amena la aridez de una investigación predoctoral y su metodología.