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22 nov 2020

Hablemos sobre reseñar novelas

Hay decisiones que son un poco difíciles. Sin embargo, llega un momento que hay que tomarlas y comunicarlas. (Fuente: Elaboración propia).

He decidido no preparar ni publicar más reseñas en el blog. Tampoco publicaré fotos de novelas ni escribiré breves comentarios con mis impresiones. No lo haré en el blog y esa decisión incluye también a la página de Facebook, Goodreads e Instagram.

Sé que hace unos meses publiqué una entrada en el blog donde comentaba que introduciría cambios en las reseñas. Llevo meses postergando y sin encontrar huecos para preparar las que tengo pendientes de mis lecturas de 2020. Hace ya un tiempo que empecé a sentirlo como una obligación.

Mi decisión no es sinónimo de dejar de leer, al contrario. Ahora quiero leer sólo por placer y para disfrutar y desconectar. Más ahora que he empezado una nueva etapa profesional y estoy en proceso de adaptación.

Continúo y afianzo mi decisión de los primeros meses de 2020. Me refiero a apostar por autores noveles, editoriales independientes y librerías de barrio. También a la de volver a leer clásicos y combinar la lectura de novedades con las de aquellas novelas que se publicaron hace ya unos años.

A continuación dejo una lista de aquellos que ya he leído este 2020 (o en años anteriores) y de los que tengo en casa aún pendientes (y aquellos a los que también me gustaría leer en los próximos meses):

- : @alejandraparejo@dianadepz@juampacuevas@tonigasa@mariagdejaime@tomasparamo o @xpgigirey.
- 📖: 
@editorialbarrett@edicioneslabnar@editorialmilenio@depocaeditorial@edieciseis o @editorial_impedimenta.
- 📚: @libreriapalas@libreria_boticadelectores@enlacasatomada o @espacio_caotica.

19 mar 2020

Reseñas: Necesidad de cambio

Hace poco más de un mes publiqué una entrada autocrítica sobre mi crisis lectora y mi necesidad de cambio. En la de hoy quiero profundizar en ella y actualizarla. La actualización es el producto de las conclusiones que he sacado de mis últimas lecturas, de vídeos que he encontrado en YouTube Italia y esta situación tan inesperada que estamos viviendo en Europa.
Esta primera novela de una joven autora española de apenas 30 años me ha sorprendido gratamente. La trama es incómoda y arriesgada, y sus personajes están llenos de imperfecciones y contradicciones. Diana de Paz cuestiona, a través de conversaciones entre distintos personajes, la imagen preconcebida de que la sexualidad es sólo genital y su fin es la penetración. Ninguna de las novelas románticas que leen las adolescentes se cuestiona esto, ya que la idea de sexualidad que le venden es la de la estimulación de los genitales, la penetración y cierta masculinización del deseo sexual. Sorprende encontrarse relaciones de parejas basadas casi sólo en la atracción física y en unas escenas sexuales aún bastantes masculinas en novelas escritas por mujeres y cuyo público objetivo son chicas jóvenes. (Fuente: Elaboración propia).
Las próximas reseñas que publicaré en el blog serán las de mis primeras lecturas de este 2020 y me gustaría introducir ciertos cambios de ellas. Me gustaría eliminar las listas de referencias culturales, aunque destacaré algunas de ellas que me hayan llamado la atención y explicaré el motivo. En la mayoría de las novelas que he leído hasta hace unos meses me solía encontrar casi siempre las mismas referencias a grupos de música, cantantes, series de televisión o películas. Más de una vez he tenido la sensación de leer dos o tres novelas seguidas que eran casi idénticas, aunque estuviesen escritas por autoras diferentes.
También eliminaré la lista de los lugares que se mencionen en las novelas. Sí mencionaré donde se ambienta la trama o parte de ella porque es un detalle importante. Comentar detalles de la contextualización me permitirá hablar sobre la documentación si la obra está ambientada en un país que no es el del autor o en una época distinta a la contemporánea. He observado que muchos autores de Juvenil y Romántica suelen planificar sus tramas con la óptica española, pero la ambientan en Estados Unidos y suelen descuidar el proceso de documentación. Documentarse sobre un lugar es mucho más que buscar fotografías del mismo, su ubicación en un mapa o los pocos datos que puede ofrecerte cualquier guía de viaje.
Estos cambios de los que he hablado en los párrafos anteriores sólo los incluiré en las reseñas de novelas que no sean juveniles ni románticas. He pensado en cambiar un poco el estilo de las mismas y hacerlo aún más reflexivo, incómodo y crítico. Mi idea es hacer críticas constructivas, aunque sean negativas, y no me gustaría llegar a faltar al respeto ni al autor ni a las personas que hayan trabajado en dicha obra. Mantendré el estilo de redactar reseñas que he tenido hasta el momento con novelas publicadas por Titania, Plataforma Neo y Nocturna, y aquellas escritas por los autores más mediáticos y el círculo de escritores que hay a su alrededor.
Hace unos días publiqué esta foto en mis redes sociales para comentar cuales son las novelas que me gustaría leer durante el Estado de Alarma. Mi idea es seguir descubriendo a autores españoles, apostar por las editoriales independientes y volver a los clásicos. No creo que mis reseñas de estos últimos cambien mucho, ya que mi perspectiva de historiadora apenas ha cambiado a la hora de leerlos. (Fuente: Elaboración propia).
Este inesperado y obligatorio encierro en casa me ha reafirmado en mi decisión de intentar no leer novelas autopublicadas. Quiero apostar por obras publicadas por editoriales que ayuden a dinamizar la economía en el sector cultural. Esta apuesta significa apostar por escritores poco conocidos que agradecerán ese pequeño porcentaje por derechos de autor con independencia de la editorial en la que publiquen y por los trabajadores autónomos que han creado editoriales independientes o librerías de barrio donde organizan presentaciones, firmas de libros, cuentacuentos y eventos varios.

14 feb 2020

Crisis lectora, autocrítica y necesidad de cambio


El cambio de año me ha hecho reflexionara sobre mis últimos años lectores. He descubierto el por qué desde 2017 más o menos apenas he leído y lo he hecho casi sin ganas. La explicación está en que me he centrado demasiado en ciertas autoras españolas de Literatura Juvenil y Romántica.
Alice Kellen es una de las jóvenes autoras españolas con más fama entre las lectoras hispanohablantes de Literatura Romántica. Escribe bien y fue pionera en el New Adult español. He leído y reseñado varias novelas suyas, pero reconozco que quizá la haya sobrevalorado. Es desde 2015 más o menos la autora que está sentando muchas de las bases de cómo se deben escribir y publicitar las novelas románticas más comerciales. Podríamos considerar que ha creado un estilo industrial que están copiando muchas autoras. (Fuente: Elaboración propia).
Ya en 2019 publiqué ciertas entradas autocríticas sobre mi trayectoria bloguera y lectora de los últimos 5 años, y visiones críticas sobre el panorama del New Adult en España. Intento que mis críticas sean constructivas y que estén escritas desde el respeto. Tanto las citadas entradas como los descubrimientos que me llevaron a escribir algunas de ellas y mi primera lectura de este 2020 (Una noche de luz de Alberto Sánchez Navarro, publicado por Ediciones Labnar), me han ayudado a entender mejor las causas de mi crisis lectora. Debido a los tableros de imágenes que suelen usar las escritoras con más fama en redes sociales y su círculo cercano de blogueras, booktubers y bookstragrammers que le hacen el trabajo de promoción de sus novelas, me estaban condicionando como lectora y estaba perdiendo el placer por leer.
Sentía agotamiento de leer siempre la misma estructura de unas historias románticas que sólo cuentan los inicios de ésta y que sientan sus bases en una fuerte atracción física y deseo sexual. Son tramas industriales que apenas innovan y cuyas escenas eróticas están cortadas casi por el mismo patrón y con una óptica y un lenguaje bastante masculinizado. La mayoría son parejas heterosexuales y sus físicos son un fiel reflejo de lo que la industria de la moda y la belleza considera que han de ser la perfección. Hay cierta sexualización de los cuerpos de ellas y ellas, y en sus páginas se sigue potenciando que juventud y delgadez son los únicos requisitos para ser atractivos, encontrar una pareja o tener éxito profesional.
Las autoras de estas dos novelas apenas tienen 30 años y se alejan mucho de la literatura más comercial de la que os he hablado más arriba. Las descubrí de casualidad gracias a un tuit de Editabundo, la agencia literaria que representa a ambas. Leí sus primeras páginas, me sorprendió su estilo y decidí darles una oportunidad. La de Alejandra Parejo la estoy terminando de leer, me gusta lo bien que alterna el pasado y el presente y la elección del tiempo verbal que ha decidido para cada uno de ellos, y agradezco mucho que sus descripciones sólo den pinceladas de los personajes y de las escenas. La de Diana de Paz la estoy leyendo en diagonal antes de leer desde la primera hasta la última palabra y me gusta su manera de narrar el amor que lo hace más cotidiano y realista de lo que uno se suele encontrar en las novelas románticas. Destaco de ambas autoras que cuestionen de verdad ideas preconcebidas y no lo hagan para quedar bien sin apenas documentarse, y que a la hora de publicitarlas no usen tableros de imágenes. Necesitaba descubrirlas para recuperar el placer de leer y usar la imaginación sin estar condicionada de antemano. (Fuente: Elaboración propia).
Estas primeras lecturas de 2020 me han ayudado a tomar la decisión de no leer al menos durante algunos meses a determinados autores de Literatura Juvenil y Romántica ni de leer autopublicados. Estos primeros meses me centraré en descubrir novelas de autores a los que no haya leído antes (como los citados en esta novela, David Bowman o Alba Ballesta) y editoriales independientes a las que hace tiempo quería descubrir (Editorial Dieci16, Nórdica Libros o Impedimenta), y volver a leer clásicos. También he pensado en cambiar y mejorar la redacción de mis reseñas, como por ejemplo apenas mencionar las referencias culturales y los lugares que se citan en la correspondiente novela.