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22 nov 2020

Hablemos sobre reseñar novelas

Hay decisiones que son un poco difíciles. Sin embargo, llega un momento que hay que tomarlas y comunicarlas. (Fuente: Elaboración propia).

He decidido no preparar ni publicar más reseñas en el blog. Tampoco publicaré fotos de novelas ni escribiré breves comentarios con mis impresiones. No lo haré en el blog y esa decisión incluye también a la página de Facebook, Goodreads e Instagram.

Sé que hace unos meses publiqué una entrada en el blog donde comentaba que introduciría cambios en las reseñas. Llevo meses postergando y sin encontrar huecos para preparar las que tengo pendientes de mis lecturas de 2020. Hace ya un tiempo que empecé a sentirlo como una obligación.

Mi decisión no es sinónimo de dejar de leer, al contrario. Ahora quiero leer sólo por placer y para disfrutar y desconectar. Más ahora que he empezado una nueva etapa profesional y estoy en proceso de adaptación.

Continúo y afianzo mi decisión de los primeros meses de 2020. Me refiero a apostar por autores noveles, editoriales independientes y librerías de barrio. También a la de volver a leer clásicos y combinar la lectura de novedades con las de aquellas novelas que se publicaron hace ya unos años.

A continuación dejo una lista de aquellos que ya he leído este 2020 (o en años anteriores) y de los que tengo en casa aún pendientes (y aquellos a los que también me gustaría leer en los próximos meses):

- ✍: @alejandraparejo, @dianadepz, @juampacuevas, @tonigasa, @mariagdejaime, @tomasparamo o @xpgigirey.
- 📖: 
@editorialbarrett, @edicioneslabnar, @editorialmilenio, @depocaeditorial, @edieciseis o @editorial_impedimenta.
- 📚: @libreriapalas, @libreria_boticadelectores, @enlacasatomada o @espacio_caotica.

17 oct 2014

Modas, best-sellers y adaptaciones

En los últimos quince años han sido muchas las novelas que se han adaptado al cine, tendencia que se ha acentuado con la crisis. Soy partidaria de las adaptaciones pero para disfrutarlas al menos un poco hay que ser conscientes del límite temporal de una película y de que el lenguaje cinematográfico es mucho más visual que las descripciones en las novelas. Es habitual adaptar, además de a los clásicos, los best-sellers y los llamados fenómenos literarios siendo el primero Harry Potter, después Crepúsculo, luego Los Juegos del Hambre y ahora Cincuenta sombras de Grey.
Hablando de best-sellers y modas literarias citaré Divergente de Veronica Roth (Chicago, 1988), una saga distópica ambientada en Chicago que surgió tras el éxito de Los Juegos del Hambre de Suzanne Collins publicada en los Estados Unidos en 2008. Divergente llegó a las librerías estadounidenses en otoño de 2010 y a las españolas en octubre de 2011 siendo publicada por la Editorial Molino, sello editorial dirigido por Javier Ruescas, quien publicó el 6 de septiembre de 2012 Insurgente, el 6 de febrero de 2014 Leal y el 25 de septiembre de 2014 Cuatro (publicado en los Estados Unidos en julio de 2014), lo que hace que la saga lleve cuatro años en un lugar destacado entre las novedades de Literatura Juvenil junto a la Saga Lux publicada por Plataforma Neo y otras más. En la primavera de 2014 Divergente ha llegado a los cines. Hace poco, una noche de viernes acompañada por unas pizzas, vi la película en casa y me entretuvo pero no lo suficiente como para animarme a leer las novelas aunque sí para buscar alguna que otra reseña y buscarlas en las librerías. No hay que saber mucho de distopías para saber cuál es el esquema de la película y saber de qué va la trama, basta con estar un poco atento debido a su previsibilidad y sus clichés. La vi como una historia autoconclusiva y no creo que se pueda estirar tanto como para escribir una saga de cuatro novelas. (Fuente: http://lavidasecretadeloslibros.blogspot.com.es/2014/04/viernes-de-pelicula-divergente.html).
Algo positivo que tienen las adaptaciones de las novelas, ya sean cinematográficas o televisivas, es que si a una persona le ha gustado la correspondiente película o serie de televisión puede animarla a leerse el libro. A mí me pasó con El Señor de los Anillos de Tolkien, Harry Potter de J. K. Rowling (saga de siete novelas juveniles publicadas en España por Ediciones Salamandra), Orgullo y prejuicio de Jane Austen, El diablo viste de Prada de Lauren Weisberger (me llama la atención su secuela pero me esperaré a que Booket la publique en bolsillo) y Algo prestado de Emily Giffin. Sin embargo, también se puede dar el caso contrario, es decir, que una adaptación no te haya gustado tanto como para animarte a leer la novela como a mí me ha podido pasar con la saga Crepúsculo (vi la primera película y hojeé los cuatro libros pero ahí se quedó) y La huésped de Stephenie Meyer o Siempre el mismo día (One Day) de David Nicholls.
Puede darse el caso, cada vez más normal, de que una novela surja del guion de una película o de una serie de televisión como por ejemplo: El secreto de Puente Viejo, Scusa ma ti chiamo amore de Federico Moccia o La última canción de Nicholas Sparks. Respecto a esta última, el otro día leí que Nicholas Sparks escribió primero el guion de esta película producida por los estudios Disney para que fuese protagonizada por Miley Cyrus, quien eligió el nombre de la protagonista. Vi la película y me gustó, sobre todo las escenas en la playa, pero no lo suficiente como para leer la novela. (Fuente: http://www.arte-literario.com/2010/09/cada-oveja-con-su-pareja-vi-una.html).
Hay quien piensa que si una novela es adaptada al cine o a la televisión, es porque es buena y no tiene porqué ser así, ya que la mayoría de las que se adaptan pertenecen a lo que conocemos como literatura comercial. Comento esto porque las adaptaciones cinematográficas también pueden ser buenas estrategias de marketing. Hay novelas y/o supuestos best-sellers que a las editoriales les interesa explotar para sacar los mayores beneficios posibles y que se pasen meses, e incluso años, entre las novedades de las librerías teniendo como ejemplos a Tengo ganas de ti o Perdona si te llamo amor de Federico Moccia, Bajo la misma estrella de John Green o Divergente de Veronica Roth. A esta descarada campaña de marketing ya mencionada se añade el cambio del diseño original de la portada por una más cinematográfica que suele ser una copia y pega de los carteles de las adaptaciones que a veces mejoran a las que inicialmente habían elegido las editoriales como los carteles de las adaptaciones españolas de las dos novelas de Federico Moccia citadas en este párrafo, Algo prestado de Emily Giffin o Si decido quedarme de Gayle Forman.


Había oído hablar de Si decido quedarme y conocía su sinopsis, la cual me recuerda mucho a la típica de una novela juvenil escrita para ser lectura obligatoria en el instituto y cuyo autor podría haber sido Jordi Sierra i Fabra. He leído reseñas donde los blogueros comentan que es la primera vez que leen una novela donde una joven se debate entre la vida y la muerte tras un accidente de tráfico cuando desde mi punto de vista es una trama muy utilizada en la Literatura Juvenil al menos desde mediados de los 90, de ahí que no me termine de convencer. No sabía que habían hecho una adaptación cinematográfica hasta que hace unas semanas no descubrí la novela con su portada cinematográfica entre las novedades de Literatura Adulta escrita por “Autores extranjeros contemporáneos” de la Casa del Libro de Sevilla. La película se estrenó en los Estados Unidos el 22 de agosto de 2014 con el título de If I stay, en Francia el 3 de septiembre de 2014 bajo el nombre de Si je reste y en España el 19 de septiembre de 2014 titulada Si decido quedarme. Ya se está preparando la adaptación de su continuación: Where she went (Lo que fue de ella) y la portada cinematográfica de esta última ya se puede encontrar en las respectivas ediciones británicas. (Fuente: Internet).

27 jul 2013

Cerrado por vacaciones

El blog y la página de Facebook: https://www.facebook.com/PinceladasDeLiteratura cerrará por vacaciones durante el mes de agosto pero seguiré en Twitter: https://twitter.com/Pinceladas19. Aprovecharé estas semanas para descansar, leer y estudiarme la "Ley de Propiedad Intelectual" (¡qué poco me gusta estudiar una ley!). Estos días que he estado desconectada del blog he leído una novela policíaca sueca, he recuperado a los clásicos ingleses del siglo XIX (http://pinceladasdeliteratura.blogspot.com.es/2013/01/regalo-literario-de-reyes-2013.html) y he empezado a leer una novela histórica ambientada en la Guerra de la Independencia española (http://pinceladasdeliteratura.blogspot.com.es/2013/01/regalo-literario-de-mi-26-cumpleanos.html). Por último, decir que estoy siguiendo los Mundiales de Natación de Barcelona 2013, sobre todo, estoy viendo casi todas las finales de la competición de natación sincronizada pero también intento ver algo de la de saltos y a partir de mañana intentaré ver o estar al tanto de la de natación, que es el deporte que siempre he disfrutado más practicando, sobre todo, en el Cantábrico con bandera amarilla.

No me gustaría despedirme sin dar mi más sentido pésame a los familiares y amistades próximas de los fallecidos en el descarrilamiento del tren "Alvia" en Santiago de Compostela el pasado miércoles día 24 de julio de 2013 y desear una pronta recuperación a los heridos. ¡Ánimo Galicia!



¡¡¡FELIZ VERANO!!!

¡¡¡NOS VEMOS EN SEPTIEMBRE!!!


10 jul 2013

Avergonzarse por leer

Creo que alguna vez he sentido vergüenza respecto a mi afición lectora. Durante la carrera leí muy poco y he sufrido las críticas de mi padre (un grandísimo lector al que le gusta descubrir buena literatura que en general suele ser bastante desconocida, sobre todo, por el país de origen del autor/a pero le debo mi afición a leer y el descubrimiento de los clásicos rusos) porque apenas leía y estaba preocupado de que de pronto hubiese perdido mi gran afición a la lectura después de haber sido una niña y una adolescente que devoraba los libros ("El barco de Vapor", "Gran Angular", "Manolito Gafotas"...). 

Mi hermana pequeña me ha criticado mucho por el tipo de literatura comercial que he leído en los dos últimos años porque ella suele leer otro tipo de novelas, sobre todo, tochos de más de 400 páginas y se suele guiar bastante por las modas literarias (vampiros, "landscape", Federico Moccia, Kate Morton...) aunque ella diga que sabe elegir y que algo de buena literatura lee (creo que los únicos clásicos que ha leído han sido lecturas obligatorias del colegio). En parte puedo entender que me critique casi todo lo que hago, digo, etcétera porque aún es adolescente y todos hemos pasado esa etapa, y más aún si añadimos la diferencia de edad que hay entre ambas y que soy su hermana mayor. Sin embargo, mi otra hermana me ha preguntado si no me avergonzaba de que la gente me viese leyendo la séptima novela de Harry Potter en septiembre de 2010 o de que se viese en la playa donde veraneo la portada demasiado erótica de "Studio Sex" de Liza Marklund, cuya lectura me decepcionó mucho.
He sido una gran lectora de clásicos durante muchos años en los que han monopolizado mis lecturas pero he cambiado y ahora me apetece descubrir otros géneros y alternar distintos tipos de literatura: clásicos, chick-lit, juvenil, policíaca... y no me considero peor lectora por esto. No hay que avergonzarse por el tipo de lectura, por lo que no se ha leído o por leer novelas que nos resulten aburridas y que no nos gusten.

3 jul 2013

¿Fomentamos la lectura o adoctrinamos?

En Twitter decidí seguir algunas campañas oficiales de fomento a la lectura pero al poco tiempo acabé cansada de tanto tuit doctrinario y empecé a odiarlas. Entiendo lo de las lecturas obligatorias en los colegios e institutos y en los estudios universitarios de Filología aunque de mi época escolar recuerdo muchas lecturas obligatorias que me resultaron tediosas y otras, sobre todo libros publicados en los años 90 o principios de los 2000 por la editorial SM, que las disfruté mucho.
Se deberían hacer adaptaciones de las consideradas grandes obras de la Historia de la Literatura para acercarlas a niños y adolescentes. Sin embargo, me parece bastante contraproducente los comentarios (a veces bastante despectivos) de que si no lees los clásicos no eres buen lector y menos aún aprenderás a escribir bien. He sido lectora de clásicos, y en un futuro próximo volveré a leer alguno, pero aún no me siento preparada ni lo suficientemente animada para afrontar, por ejemplo, el Quijote o el Lazarillo de Tormes. Suelo ser lectora de clásicos ingleses y rusos del siglo XIX aunque no descarto otras nacionalidades (Madame Bovary de Flaubert) o épocas (Los perros y los lobos de Irène Némirovsky).
Hay que leer por placer personal, no porque uno se piense que cuánto más lea mejor persona será o más cultura tendrá. La publicación de las listas de lecturas imprescindibles suelen crear estrés y/o desinterés. Tenemos la suerte de vivir en democracia pero todos conocemos, gracias a los libros de Historia, lo que fueron la censura y la quema de libros en tiempos pretéritos.
Sería bueno que cada vez hubiese más personas que leyesen por puro deleite pero los lectores no deberían ser juzgados porque se relajen viendo la televisión, yendo al gimnasio o jugando al fútbol. ¿De verdad una persona es menos culta por qué decida desconectar sin tener un libro entre las manos?