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17 jun 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Anna Gurguí


Hemos quedado con Anna Gurguí, una joven agente literaria especializada en Literatura Infantil y Juvenil, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Barcelona. Nos gustaría agradecerle a Anna Gurguí que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
La puedes encontrar aquí: https://www.agencialiterariaannagurgui.com/.
-          Anna, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Creo que es básico y esencial para poder emprender en estos momentos en los que estamos viviendo.  Las redes sociales se han convertido en nuestro escaparate tanto a nivel personal como a nivel profesional, y hay que trabajarlo muy bien para proyectar lo que quieres mostrar de ti o de tu trabajo para conectar con tus seguidores y con gente que tiene tus mismos intereses. Ahora, con la situación del Covid lo hemos muy visto muy claro, sin las redes sociales estás perdido, gracias a las redes sociales hemos podido seguir conectados con nuestros seguidores, clientes, hemos podido mostrar otra realidad y no perder visibilidad, todo lo contrario, se ha ganado mucha visibilidad porque hemos podido seguir conectados y la gente quiere contenido. Las redes sociales, sin duda, es uno de los pilares fundamentales para trabajar cualquier marca personal. Te dediques a lo que te dediques.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Lo he ido creando yo sola, a medida que he ido creciendo, a nivel profesional y también personal. He ido viendo lo que quería y lo que no quería, en función de cómo avanzo y evoluciono. Siempre estoy cambiando porque siempre estoy creciendo y aprendiendo, y esta es la clave.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una vocación cultural que te define en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en una profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios?
La verdad que los inicios para emprender en ningún sector son fáciles, suena a tópico, pero es así. Quien se crea que empezar un negocio lo va a tener fácil al mes, está muy equivocado. Yo, al menos, los resultados no los vi hasta el año de empezar la agencia. Hay gente que empieza un negocio y se piensa que todo va a ser un camino de rosas, y lo dejan al año porque no hay resultados. Hay que tener constancia, y sí, yo al menos, lloré mucho porque había días que la cosa no funcionaba. Y sigo teniendo miedos. Muchos. Pero se aprende a convivir con ellos para avanzar. Mis inicios en el emprendimiento como freelance, fueron en Bookish, soy la cofundadora. Ya no estoy en el equipo, porque decidí emprender sola con la agencia. Cuando emprendes con socios o con otros fundadores, tienes que confiar a ciegas y te tienen que respetar, y no fue el caso, me dolió mucho porque fue un proyecto muy bonito, pero te tienes que casar con buenos socios que tengan tus mismos valores, y que amen los libros por encima del dinero, y no fue el caso. Pasé unos meses indecisa, si emprender yo sola o buscar trabajo en el sector. Y me lancé con la agencia. Empecé con dos clientes (dos editoriales extranjeras que representaba) y ahora represento a más de 40 editoriales extranjeras. Por eso te digo, que no fue fácil porque hay muchas angustias, muchos miedos, hay que pagar muchas facturas, una cuota de autónomos que nos ahoga, pero de momento aquí estoy.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué diferencias hay entre un editor y un agente literario? ¿Cómo te definirías como profesional freelance de la edición literaria y cuál es el trabajo que realizas como agente literaria?
Creo que el agente literario sigue siendo una profesión muy desconocida para la gente. El agente literario es el intermediario entre un autor que quiere publicar un libro y el editor. Tú estás en medio. El agente literario ya sea un manuscrito de un autor o un libro publicado en una editorial extranjera, si el agente cree en ese libro, tiene que saber a qué editorial le puede encajar mejor ese libro y conseguir que el editor se enamore de él, y apueste por publicarlo. Yo en este caso, como agente literaria, tengo una serie de clientes, que son editoriales extranjeras, estas editoriales publican sus libros en su país, y ellos me ceden los derechos para que yo consiga que editores españoles, de América Latina, Brasil y Portugal los publiquen. Ahora, también con otras editoriales extranjeras he abierto mercado y también tengo los derechos para venderlos en otros países, como Italia, Francia, Alemania…
-          Has abierto la recepción de manuscritos para representar también a autores de Literatura Infantil y Juvenil. ¿Qué buscas en un manuscrito y en la trayectoria literaria de un autor para decidir ser su agente?
Sí, he tardado porque quería ver cómo me iba con la representación editorial, y ahora que veo que va bien y como estoy sola no quería hacer muchas cosas y hacerlo mal. He decidido representar algunos autores, sobre todo de literatura juvenil e infantil, pero si me llega un manuscrito de ficción o no ficción adulta, también estoy abierta. Lo importante es que lo que me llegue, y lo que lea, me llegue al corazón, suena muy cursi, pero en mi caso, si no me provoca o me emociona algo no lo puedo trabajar. Tengo que sentir las cosas para lucharlas. Y no me importa la trayectoria de un autor, lo que me importa, es que lo que me ofrece, me lo crea para poderlo vender a una editorial.
-          En la Literatura Juvenil predominan los autores españoles y anglosajones, sobre todo, los que llegan de Estados Unidos. Apenas hay autores de otras nacionalidades que muestren otras perspectivas que podrían enriquecer al lector español. ¿Hay alguna razón por la que a España no lleguen más autores europeos?
Creo que esto no es así. Sí que han triunfado sagas muy famosas, sobre todo de Estados Unidos, pero si se analiza bien el mercado a nivel infantil y juvenil nacional hay grandes autores y libros que funcionan de maravilla. Lo que pasa, es que creo que el público de América Latina y de EEUU a diferencia de España es muy diferente y hay un fenómeno fan que aquí no hay. Pero tanto a nivel nacional como a nivel europeo tenemos joyas que brillan por sí solas. Lo que pasa es que venimos de unos años que se han publicado libros que han sido unos bombazos y que todos venían de Estados Unidos.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven  freelance y emprendedora. ¿Cómo has evolucionado como profesional de la edición literaria?
Después de lo que ha pasado con el Covid, y que seguirán habiendo rebrotes, me he dado cuenta que no puedo obsesionarme tanto con el futuro y a donde quiero llegar. Porque al final he entendido que como profesional hay que analizar el presente y adaptarte a él, ya que te puede venir una crisis como la que ha venido y arrebatártelo todo. Por eso creo que hay que analizar muy bien lo que ha pasado para ver hacia donde el sector tiene que ir para avanzar. Y mi trayectoria como emprendedora, quiero seguir creciendo, pero con cabeza, y quiero seguir haciendo lo que más me gusta que es trabajar con libros y con gente que le apasionan los libros. Y si un día la agencia deja de funcionar, pues seré consciente y bajaré la persiana, pero lo que nunca dejaré de hacer es trabajar con los libros.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina? 
Antes de ser madre, tenía la rutina muy marcada. Podía estar tranquilamente en mi despacho 12 horas seguidas o más. Esta era mi rutina. Al ser madre, todo cambia, y sí, que tuve que marcarme una rutina más planificada en función de los horarios de él. Y ahora con el Covid, sí que ha sido un desmadre, mi marido y yo trabajamos como freelance, y el confinamiento ha sido muy duro, porque para poder trabajar los dos, nos teníamos que combinar las horas para trabajar y estar con el bebé, ya que no iba a la guardería. Pero bueno, hemos aprendido a gestionar muy bien el tiempo y a priorizar otras cosas. Y, sobre todo, adaptarnos a una situación que no podíamos cambiar y que esta situación nos ha cambiado a todos. Y hay que aprender de esto, para que cuando vuelva a pasar hacer mejor las cosas, el teletrabajo, la conciliación…

-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Porque en España parece que el fracaso es de perdedores, y que cuando fracasas ya no tienes más camino que recorrer. Desde pequeños, en las escuelas nos enseñan que si fracasas o eres un fracasado en algo, ya no vas a llegar a nada. Y creo que en Estados Unidos, esto lo hacen muy bien, se mide el éxito de alguien por el número de fracasos que ha tenido. Fracasar te ayuda a crecer. Yo fracasé en mi primer proyecto como emprendedora, no por el negocio, elegí mal a los compañeros de aventura, fue un fracaso, pero me hizo aprender muchas cosas, y este fracaso me hizo ver como quería que, a partir de ahora, se hicieran las cosas. Cuesta mucho confiar en alguien y que esté en tu misma sintonía y que tenga tus mismos valores y objetivos, por esta razón decidí emprender sola y confiar en mí y en mi instinto. Y tal vez volveré a fracasar, y si es así, aunque me cueste me volveré a levantar para construir algo. Es importante llevar una mochila con todos tus fracasos dentro de ella porque hace que te muevas mejor y que cada vez sepas mejor hacia dónde quieres y hacia donde no quieres ir.
-          Anna, muchas gracias por tu tiempo.

11 jun 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Berta Carmona


Hemos quedado con Berta Carmona, escritora y asesora editorial, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Sevilla. Nos gustaría agradecerle a Berta Carmona que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Berta, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Hola, Elena. En primer lugar, darte las gracias a ti por valorar tan positivamente mi trabajo y por darme la oportunidad de charlar sobre temas que me interesan mucho y a los que he dedicado una gran parte de mis últimos años. Esto por lo que me preguntas es un tema complejo: yo soy licenciada en Ciencias de la Comunicación y desde 2012 he estado dirigiendo, y codirigiendo, proyectos editoriales en los que llevaba el área de comunicación. He dedicado cientos de horas a leer sobre marketing editorial, a probar diferentes estrategias, he trabajado muchísimo y he sufrido más desvelos de los saludables; al final me he dado cuenta de algo muy básico en realidad: el secreto está en la autenticidad. Queramos o no, todos tenemos una marca personal, es el rastro o la huella que dejamos allá por donde pasamos, y no iba a ser diferente en las redes sociales. Ahora bien, esto es muy distinto a la mercantilización del individuo, a convertirlo en un producto más, artificial y manipulado, a través de estrategias que se divisan a leguas y que pueden llevar a los efectos opuestos a los perseguidos (seguro que todos conocemos marcas llevadas de una manera muy profesional en las redes, pero que no consiguen conectar, les falta ese toque humano que es fundamental para lograr un impacto positivo, un buen vínculo). Creo que uno ha de ser auténtico, encontrar la “voz” más natural y honesta desde la que comunicarse con su audiencia, hacer aquello con lo que vibra, que le despierta verdadera pasión, solo así todo fluye, aunque no sea fácil, nada fácil.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú solo o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Todo lo relacionado con https://www.bertacarmona.es/, proyecto con el que empecé hace poco más de un año, lo he realizado en solitario. Tras bastantes años trabajando en colaboración con muchos profesionales, desde diseñadores web, a especialistas en marketing digital, me apeteció dar un giro en la forma de llevar mi marca. Ha sido enriquecedor, y he aprendido mucho, pero obviamente no descarto contar con buenos profesionales para avanzar con mayor velocidad en ciertas áreas que cuesta abordar en solitario.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una afición que te apasiona en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en un profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios? ¿Cómo has evolucionado como profesional?
Durante aproximadamente seis años trabajando por cuenta ajena, más un par más de prácticas profesionales, vi y experimenté bastantes cosas que no me gustaron, que despertaban en mí un profundo descontento. Siempre he sido muy reflexiva, he estado muy comprometida con vivir plena y coherentemente, por lo que hace muuucho que me planteo la vida en términos que rozan el existencialismo, preocupada por la alienación, la falta de pasión… Todo ello, unido a una forma de rebeldía muy particular y un sentido peculiar de la independencia, así como a la pasión por la escritura que se acentuaba conforme pasaban los años, hizo que me retara a crear mi propio proyecto. Me formé como correctora, inicié Ecoescritura, decidí autopublicar, comencé a asesorar escritores y todo fue fluyendo. Tanto que cuando hago cuentas y soy consciente de que han pasado diez años me cuesta creerlo.
Desde que decidí emprender ha habido de todo: golpes de suerte, obstáculos, aciertos, errores, buenos tiempos y no tan buenos, logros alcanzados, algunos fracasos, alegrías, decepciones…, la vida misma, vamos.
Es muy fácil juzgar a posteriori, por lo que intento evitarlo, pero, si te soy sincera, cuando echo la vista atrás lo que más me duele es ser consciente del tiempo que le he quitado a mi hijo; demasiado, créeme. Apenas disfruté de tres meses de baja por maternidad y un exceso de responsabilidad, de exigencias, de creencias erróneas, me impidieron disfrutar de unos años de crianza que no vuelven. En lo profesional conseguí una serie de hitos positivos que me enorgullecieron durante un tiempo, pero que con el pasar de los años acabaron cobrándose la factura a través de un desgaste y un cansancio profundamente devastadores. Mi evolución, por tanto, está muy marcada por la simplificación: me he despojado de todo lo innecesario, he puesto el foco en lo que verdaderamente me apasiona e intento disfrutar, fluir, al máximo con lo que hago. El resultado es muy enriquecedor en todos los sentidos; por supuesto, vivo más tranquila, con menos presiones.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué importancia tiene el informe de lectura, la corrección de textos y/o el asesoramiento para una persona que quiera escribir y publicar una novela?
Para mí, una importancia crucial, porque el trabajo profesional aporta calidad, y considero que la calidad es imprescindible para sacar a la luz una obra. Ha sido una de mis cruzadas de los últimos años, la verdad, yo creo en la autoedición, creo en las nuevas voces, en que hay personas con unas historias maravillosas que no deberían quedarse llenas de polvo en un cajón; pero no me vale hacerlo de cualquier manera. Me entristece muchísimo la falta de calidad, de mimo, en todas las fases del proceso editorial: desde la creación de la obra, pasando por la gramática y la ortografía hasta el diseño y la maquetación. Editar un libro es algo muy serio para lo que se requieren profesionales; por muy bueno que alguien sea escribiendo, la mirada externa, y por supuesto profesional, siempre aporta una percepción valiosa que se escapa a las relecturas ya viciadas que hacemos los autores de nuestras obras. Todo lo anterior, además, por una pura cuestión de respeto a los lectores.
-          La mayoría de los profesionales freelance de la edición literaria ofrecen distintas asesorías, casi todas ellas se han especializado en asesorar a escritores. ¿Qué es la asesoría editorial? ¿Qué diferencias hay entre asesorar a una editorial o a un escritor?
Es una buena pregunta, Elena. Supongo que depende de aquello que cada cual domina como para que su asesoramiento tenga valor para otra persona, de la experiencia adquirida en todo lo relacionado con el trabajo editorial, y de lo que los “asesorados” demandan. Los autores normalmente requieren asesoramiento desde lo más básico, cómo llevar a buen término la obra que desean escribir (romper bloqueos, organizarse, saber darle estructura a la historia…), hasta dudas sobre las opciones de publicación de un libro, la corrección ortográfica y de estilo de sus textos... Las editoriales con las que yo he colaborado principalmente han demandado apoyo en lo que respecta a la comunicación, la presencia en redes sociales, la difusión de sus autores, pero al tratarse de un ámbito de trabajo con muchas fases, y complejo, las necesidades pueden ser múltiples.
-          En tu blog (https://www.bertacarmona.es/reflexiones/) has dedicado varias entradas a hablar sobre lo que significa profesionalizarse en un sector profesional tan creativo como es la escritura creativa y que muchos consideran una simple afición. ¿Qué te llevo a afrontar esta problemática en el blog para que personas alejadas de dicho mundo profesional puedan entender que hay detrás?
La escritura, sin duda, es un proceso creativo que necesita fluir sin cortapisas, sin frenos, con espontaneidad y pasión. Yo defiendo que sea así, cómo no; también para beneficiarnos de todos sus efectos terapéuticos, catárticos, en los que creo firmemente. Ahora bien, yo hablo de profesionalizarse, si te refieres a esa importancia que le doy a la calidad en todos los procesos, para aquellos autores que desean acceder a los lectores, que quieren que sus obras sean conocidas, estar en las plataformas digitales, en las librerías, que hacen promoción en redes sociales… Es una cuestión de respeto hacia el mundo del libro y hacia los lectores, entre otras razones porque no conozco vía más directa para el desprestigio que sacar a la luz un libro lleno de errores, de erratas, con una portada o maquetación que no cumplan ni los mínimos estéticos…
-          En esas entradas das consejos a todo aquel que quiera profesionalizarse como escritor. ¿Qué otros consejos (y sobre los que aún no hayas hablado en tu blog) les darías a toda aquella persona aficionada a la escritura que quiera profesionalizar su afición?
Mi consejo es contar con la opinión y el apoyo de profesionales del mundo de la edición. Si estás bloqueado/a y no sabes cómo continuar con tu obra, este tipo de ayuda te aportará una perspectiva que es imposible que tengas tú mismo. Si ya lo has terminado y tienes dudas sobre su valor, un informe de lectura puede responder a tus preguntas. La corrección es imprescindible, ¡siempre! Cuidado con las correcciones que hacen amigos (salvo si estos son correctores profesionales que realicen el servicio como tal), he visto de todo bajo esa idea, de todo que se puede resumir en textos llenos de incorrecciones y erratas que dificultan (a veces imposibilitan) la lectura. En definitiva, piensa qué te gustaría a ti como lector/a, qué te molestaría, y actúa en consecuencia.
En cuanto a cómo convertirse en un escritor mejor, yo creo que todo se puede reducir a una fórmula a la que también apelan muchos otros autores y profesionales de este mundo: escribir mucho, borrar mucho y tirar mucho. En lo de escribir mucho también entra, por cierto, vivir mucho (observar, escuchar, abrirse a lo que nos rodea…); suelo decir que no solo se escribe cuando se coge el boli o se aporrea el teclado.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Bueno, he sido una friki de la productividad y la gestión del tiempo. He leído muchísimo, he puesto en práctica estrategias tecnológicas y en papel, y acabé volviéndome loca porque cuando falla la base, todo se tambalea; y yo tenía las prioridades mal ordenadas, y me sostenía sobre muchas creencias erróneas, por lo que nada podía ir bien. Al fin he acabado por inclinarme por un enfoque más “humanista” de la productividad, creo que esta no puede funcionar si no va unida al autoconocimiento profundo, si no sabes qué te hace moverte realmente con pasión, qué tipo de vida te hace sentir plena y adónde quieres llegar para lograr bienestar. Partiendo de aquí, nada sencillo, por cierto, mi método consistiría en:
-          Tener claros los objetivos que deseo alcanzar en un periodo determinado de tiempo y trabajar en ello con el máximo foco.
-          Esas tareas o gestiones tediosas, horribles, que no me gustan, intento quitármelas cuanto antes. Cuando lo consigo, es sorprendente el alivio que siento y la carga que me quito de encima para dedicarme a lo realmente importante. La técnica Pomodoro me funciona, a veces, aunque adaptada. ;)
-          Saber desde el día anterior, o con la antelación suficiente, qué tarea/s quiero realizar cuando me siento en el escritorio. Esta claridad me evita perder mucho tiempo.
-          Intento tener muy presente lo de “menos es más” y el principio de Pareto. Sobre esta base, trato de proteger al máximo mi tiempo de descanso y, con este, mis energías. Es curioso cómo un descanso a tiempo, hacer algo que nos guste en mitad de una jornada, etc., puede ayudar a aumentar nuestra eficacia lejos de esa falsa creencia de calentar la silla cuantas más horas mejor.
-          Reducir el tiempo de redes y correo, por ejemplo, proponiéndome responder solo un par de veces al día. No empezar el día revisando la bandeja de entrada, sino haciéndole frente a la tarea más importante.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Entiendo lo que comentas, pero el éxito es tan relativo... Y los modelos de éxito que nos ha “colado” esta sociedad tan consumista, tan competitiva, cada vez me producen más rechazo. Parece que todo está orientado a enseñar nuestra mejor cara, nuestros “éxitos”, a ocultar las debilidades…, pero personalmente pienso que es lo contrario, que mostrarnos tal y como somos, con todas las caras, es una señal de fortaleza y que, desde luego, es lo que más nos une. Este mundo del emprendimiento es complejo, hay que pagar un precio, pero también se paga cuando trabajas por cuenta ajena. La cuestión, volviendo al autoconocimiento, es plantearnos qué tipo de vida queremos vivir y lanzarnos a ello de la manera más coherente que nos sea posible.
-          Berta, aparte de profesional editorial, tú también eres escritora, has publicado varios libros. ¿Te apetece contarnos algo sobre esta faceta?, ¿cómo crees que influye esto en tu labor profesional?
Sí, en efecto. Ya a los 9 años escribí una novela, era una imitación de “Los cinco”; ja, ja, ja, lo que leía por aquel tiempo. ;) He escrito siempre, mucho, en la primera fase de mi vida en forma de diario, escritura reflexiva y personal, y a partir de los veintiuno o veintidós años empecé con los relatos cortos. Precisamente cuando pensé en publicar una recopilación de estos fue cuando me adentré en el mundo de la edición y me di cuenta de la cantidad de dudas que surgen, de lo complicado que es tomar ciertas decisiones, de cómo puede cambiar el rumbo de todo contar con un buen asesoramiento, un buen consejo, cuando más lo necesitas… Obviamente, todo esto ha condicionado mi labor profesional, cómo no; al haber vivido y sufrido en mis carnes todos los procesos a los que se enfrentan la mayoría de los autores, entenderás que no me cuesta nada empatizar con ellos y comprender la amplitud de sus necesidades. Aparte de los relatos, tengo también publicados cuentos infantiles y un manual de escritura narrativa.
-          Berta, muchas gracias por tu tiempo.
Las gracias a ti, Elena, de verdad, siempre es agradable que alguien muestre interés por nuestro trabajo y nos dé la oportunidad, de alguna manera, de contarnos. ¡Un abrazo!

1 may 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Meritxell Terrón


Hemos quedado con Meritxell Terrón, periodista y cofundadora de la plataforma de literatura gamificada Literup, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería de Gandía. Nos gustaría agradecerle a Meritxell Terrón que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Meritxell, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener Literup una identidad corporativa tan bien trabajada y atractiva que proyectáis a través de las redes sociales. ¿Cómo las habéis desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
¡Buenos días! Creo que lo más importante es tener claros los valores que quieres transmitir. En nuestro caso, la cultura accesible para todos, el apoyo a las personas no normativas y el mimo a nuestras publicaciones. Como hemos pasado por aceleradoras, estas nos dieron las herramientas para trabajar y pulir nuestra identidad corporativa, así que prácticamente desde el principio hemos tenido claro los valores. La cultura accesible, por ejemplo, fue lo que motivó la creación de Literup, así que para nosotros es el más importante. Y sí, tener una buena marca personal, sobre todo si tienes mucha competencia, te ayuda a tener una identidad única y conseguir clientes alineados con tu visión. De este modo, una cohesión entre tus publicaciones, ya sea en redes sociales o en edición en papel, demuestra seguridad y confianza en las personas que hay detrás de la marca.
-          En la actualidad una empresa ha de crear una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quiera proyectar hacia sus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar vuestra identidad corporativa? ¿Lo habéis hecho vosotros solos o habéis confiado en el trabajo de otros profesionales?
Al principio nos llamábamos El Libro del Escritor (parece que hayan pasado décadas, jajaja) porque inicialmente estábamos orientados a herramientas de escritura. Nuestro logo estaba compuesto por el nombre de la empresa junto con una pluma, símbolo que siempre ha representado la escritura. Lo que sí estudiamos más fue la paleta de colores. Nuestra imagen corporativa se basaba en el naranja porque está asociado a la creatividad y energía, que era lo que queríamos transmitir. En 2017 la empresa tuvo un cambio drástico con el renaming, debido a que nuestro nombre no englobaba a gran parte de la comunidad literaria: los lectores. En ese caso, contratamos a un profesional para que nos guiase durante el proceso. Sin duda alguna, escoger el nombre fue lo más complejo. Barajamos mil y una ideas, pero al final escogimos Literup porque transmite lo que somos: literatura y gamificación. También buscábamos un nombre que pudiese usarse globalmente y que cualquier persona entendiera el significado tras nuestra identidad. Así que se quedó en la unión de la literatura (Liter) y la subida de nivel de la gamificación (up). Por eso nuestra frase corporativa es «Lee. Escribe. Sube de nivel».
Para el diseño buscábamos algo atractivo e innovador que, por supuesto, no quedara desfasado en un breve periodo. Para la paleta mantuvimos ese naranja creativo conectado al verde, que transmite la confianza que tenemos en nuestros escritores noveles.
-          ¿Cómo definirías Literup y el trabajo que haces en ella?
Literup es una plataforma que te enseña a escribir y leer mejor, con mayor profundidad y análisis. Y estos conocimientos los hemos puesto a prueba gracias a la gamificación de nuestras competiciones, en las que los participantes han aprendido a escribir con criterios acotados y a analizar textos con respeto.
La editorial es una extensión de estos valores. Traemos voces nuevas con personajes no normativos a precios accesibles y con ediciones muy cuidadas. En todos los casos ha habido un proceso de formación con nuestres autores para que sean capaces de desarrollar al máximo su potencial.
Yo me encargo de toda la parte comunicativa, bien sea con los artículos del blog, bien con la corrección editorial, e incluso mailing y redes sociales. Es un trabajo con el que disfruto mucho y me ha permitido encajar en un lugar a pesar de mi minusvalía, muy en sintonía con lo que transmitimos.
-          Os conocí hace unos años cuando erais El Libro del Escritor. ¿Cómo habéis evolucionado como empresa?
Cuando empezamos como El Libro del Escritor no imaginábamos que terminaríamos abriendo una editorial. Pero fue un gran paso para incluir a la comunidad lectora. Además, ofrecemos la posibilidad de leer los relatos de los participantes en nuestra web. Es cierto que llevamos con el proyecto casi seis años y hemos madurado mucho profesionalmente. Hemos ganado experiencia emprendedora, que nos ha servido para asentar las bases de la empresa. Ha sido un camino largo, pero gracias a todas las horas que le dedicamos a Literup hemos conseguido tener la formación necesaria para que lo que empezó como una simple idea se convirtiera en lo que es ahora.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una afición que te apasiona en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en una profesional freelance de la edición literaria y ser también una escritora emprendedora? ¿Cómo fueron tus inicios?
Cuando hice el Máster de Escritura Creativa ya tenía en mente que probablemente acabaría siendo autónoma. Mi padre lo es, así que lo he vivido desde pequeña. Por lo que no era una opción extraña ni muy descabellada. Y ya cuando iniciamos la actividad con El Libro del Escritor pensamos en abrir la opción de ofrecer servicios editoriales. Y así empezó mi aventura emprendedora en la edición literaria.
Después he estado llevando webs/blogs y redes sociales de PYMES, posicionamiento SEO, etc. Y con la fibromialgia/fatiga crónica tener un trabajo presencial a jornada completa es muy, muy complicado. Pero ser freelance me permite administrarme, trabajar cuando me encuentro mejor (normalmente por la tarde-noche). La peor parte son los meses en los que no hay encargos, o muy pocos, porque los gastos fijos siguen ahí: gestoría, cuota de autónomos… Sin olvidar que, por mucho que el Gobierno diga que ayudará a los autónomos, ésta aumenta.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. Algunas de ellas la hacéis en Literup. ¿Qué importancia tiene el informe de lectura, la corrección de textos y/o el asesoramiento para una persona que quiera escribir y publicar una novela?
Siguiendo la línea temporal, hay personas que tienen una idea, pero no saben cómo ponerla en marcha o se quedan bloqueadas en un punto y no logran continuar. La mayoría de las veces, cuando hay un bloqueo, es por la falta de formación técnica o simplemente porque son brújula y no se han detenido a analizar bien la novela. El asesoramiento permite que trabajemos conjuntamente para conseguir encauzar la historia con reuniones semanales y corrección de lo nuevo que se vaya trabajando.
Después tendríamos la corrección ortotipográfica y de estilo. Este servicio sirve para corregir palabra por palabra todos los errores inequívocos y sugerir cambios, adaptar el estilo al medio, público objetivo y propósito. Por ejemplo, en una publicación dirigida a niños no puedes hacer frases larguísimas o contar con un vocabulario rebuscado. Hay que saber adaptarse a tu público objetivo, y eso es lo que hacemos con este servicio.
Por último, vendría el informe literario, destinado a aquellas personas que han acabado su manuscrito, pero no saben si todo es coherente, si se ajusta el lenguaje al público objetivo o qué errores globales tiene. Básicamente sería una vista general del proyecto desde la perspectiva de un experto que conoce el mundo editorial.
-          En vuestro blog (http://blog.literup.com/) habéis dedicado varias entradas a hablar sobre lo que significa profesionalizarse en un sector profesional tan creativo como es la escritura creativa y que muchos consideran una simple afición. ¿Qué os llevó a afrontar esta problemática en el blog para que personas alejadas de dicho mundo profesional puedan entender que hay detrás?
Como persona que ha hecho un Máster en Escritura Creativa, y que tuvo que mudarse de Barcelona a Sevilla para eso, sé que no todo aquel que quiere vivir de la escritura puede dar el salto y formarse profesionalmente de buenas a primeras. Muchos de nuestros lectores/usuarios de Literup son personas con un trabajo fijo no relacionado con la escritura que de pronto se plantean que quieren probar suerte publicando. Así que el objetivo del blog es tener una primera aproximación al oficio. Sin embargo, no sustituye una formación ni mucho menos.
Los artículos que hemos escrito en el blog sirven de apoyo a nuestros lectores. Y algunas de nuestras entradas han sido las propias sugerencias de los lectores, que nos escribían sus dudas.
-          En esas entradas dais consejos a todo aquel que quiera profesionalizarse como escritor. ¿Qué otros consejos (y sobre los que aún no hayáis hablado en vuestro blog) les darías a toda aquella persona aficionada a la escritura que quiera profesionalizar su afición?
Buf, no sé si me han quedado muchos temas sin tocar, jajaja. Creo que el principal es establecer una rutina de escritura. Si un rato a la semana (aunque sería preferible todos los días) lo dedicas a escribir, siempre a la misma hora, tu mente ya se prepara para ser más creativa cada vez que te sientes a realizar esa tarea. Funciona muy bien establecer un ritual: hacerte un té, preparar un lugar especial solo para la escritura y poner música de ambiente (bandas sonoras, música que te inspire, sonidos ambientales…). Lo más importante es la constancia. Porque si trabajas por inspiración, va a ser muy, muy complicado poder dedicarse a la escritura profesionalmente. Y, sobre todo, formarse, aunque sea leyendo blogs. La técnica es fundamental porque te permite tener las herramientas de trabajo a mano y saber utilizar cada una cuando toca y de la mejor manera posible.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Sí, necesito planificarme para llegar a todo lo que debo hacer. Eso también me permite recordar mejor las cosas (estoy a tantas cosas a la vez que es muy fácil que se me olvide que había quedado para tomar un café). Y la vida personal y el ocio no deben ser menos. Durante mucho tiempo lo he olvidado y a temporadas he trabajado hasta doce y catorce horas diarias, pero el cuerpo no aguanta. Ahora tengo claro mi horario (aunque pueda ser flexible) y una vez acaba mi jornada no contesto ni correos ni tuits. Porque si no, por mucho que estaba presencialmente con mi familia o amigos, mi cabeza estaba pensando en las tareas pendientes que debía haber estado haciendo o en el mensaje que había quedado sin responder. Y ni trabajaba ni descansaba. Es el riesgo cuando trabajas desde casa.
En cuanto a la rutina, intento despertarme siempre a la misma hora y mientras desayuno contesto correos. Luego ya me pongo a corregir o editar, que requieren más procesamiento mental. La pausa para comer es muy importante. Descanso durante un ratito y veo mientras una serie, que me permite desconectar. Y después vuelta a la carga.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Nunca verás que inviten a una ponencia a hablar de personas que solo han tenido fracasos, sin lograr el éxito. No obstante, creo que es muy importante para tu trayectoria emprendedora aprender de tus errores. Sin duda, de los fracasos. Nosotros no teníamos experiencia apenas sobre economía. Nada acerca de previsiones, preparación de informes trimestrales… Y todos esos errores que cometimos al principio nos han servido sin duda alguna para aprender y mejorar.
Pero hay que tener en cuenta que un fracaso puede provocar el cierre de tu empresa, por lo que siempre debes andarte con pies de plomo.
Al final, no hablar de los fracasos forma parte de la cultura capitalista de “con esfuerzo y buena actitud se logra todo”, pero no es cierto. Hemos vivido de primera mano cómo proyectos que, aunque su idea no fuese innovadora o el mercado estuviese saturado, han conseguido salir airosos. Porque se trata de gente con una inversión inicial gracias a su posición social o simplemente porque tienen contactos en empresas con mucho dinero. Y al final los grandes casos de éxito son esos emprendedores, que no juegan en la misma liga que nosotros.
Nosotros siempre hemos sido transparentes y hemos hablado de nuestros errores cuando hemos tenido la posibilidad de formar parte de alguna mesa redonda sobre emprendimiento. Y es que debes recordar que, aunque fracases una vez, debes volver a intentarlo. En ocasiones puede ser mentalmente agotador. Pero lo importantes es analizar qué ha pasado y por qué. De ese modo podrás actuar en consecuencia y llegar a cumplir tu sueño.
-          Meritxell, muchas gracias por tu tiempo.
Muchísimas gracias a ti, Elena.

25 abr 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Javier Miró


Hemos quedado con Javier Miró, escritor y fundador de Autorquía, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería de Viena. Nos gustaría agradecerle a Javier Miró que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Javier, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Buenas, Elena, muchas gracias. Me alegra que me lo comentes porque es un trabajo constante, día a día y a veces es un poco frustrante ver lo lento que avanza. Pero está ahí y con el paso del tiempo se van recogiendo sus frutos. Por supuesto que considero vital desarrollar una imagen personal reconocible; no ya solo para escritores, sino para cualquier persona cuyo trabajo requiera algún tipo de reconocimiento.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crear para Autorquía una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú solo o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Sabía que era algo fundamental, por lo que no me compliqué y contraté a un profesional. Para algo tan importante como la empresa en la que estaba volcando mis ilusiones yo quería lo mejor, y eso solo se consigue con gente que sabe lo que hace. De modo que me puse en manos de un equipo especializado en branding y, a partir de mi idea inicial, sacamos adelante todo el proyecto: el nombre, el logo, la web, la imagen en general. Y estoy encantado con el resultado. Mejor inversión ever.
-          ¿Cómo definirías Autorquía y el trabajo que haces en ella? ¿Cómo ha evolucionado como empresa?
Es una asesoría literaria. Guiamos a autores que necesitan ayuda en el complejo mundo editorial. También somos editores de aquellos que no tienen editorial, es decir, hacemos todo el trabajo que hacen estas para que los autores puedan sacar el máximo rendimiento posible a sus libros y puedan llegar a su público.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una afición que te apasiona en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en un profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios?
Llevaba unos años realizando esta tarea como un hobby. Desde la web de Libros Prohibidos, especializada en literatura independiente, ya daba recomendaciones a los autores, e incluso les hacía correcciones. Vi entonces (era 2013) que ahí había una necesidad y que yo podía contribuir con mi trabajo a mitigarla. Hice números, me organicé, me formé en lo que todavía necesitaba, y de ahí nació Autorquía.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. Algunas de ellas la hacéis en Autorquía. ¿Qué importancia tiene el informe de lectura, la corrección de textos y/o el asesoramiento para una persona que quiera escribir y publicar una novela?
El hecho de escribir y publicar un libro es algo que no te enseña nadie. No se estudia en la Universidad y ni mucho menos en cualquier nivel del sistema educativo. Cualquier trabajo relacionado con guiar y asesorar a autores se ha convertido en algo necesario para aquellos que no tengan la suerte de haberse criado ya en este mundillo, o que no cuenten con un agente. Nosotros, con los trabajos que mencionas en la pregunta, cubrimos ese hueco que es de importancia vital para poder publicar y hacerlo bien, ya que autopublicar hoy en día puedes hacerlo en Amazon en 10 minutos. Hacerlo bien para tener lectores reales es otra historia bien distinta.
-          En tu canal de YouTube (https://www.youtube.com/c/JavierMiró) has dedicado muchos vídeos a hablar sobre lo que significa profesionalizarse en un sector profesional tan creativo como es la escritura creativa y que muchos consideran una simple afición. ¿Qué te llevo a afrontar esta problemática en un canal propio de YouTube para que personas alejadas de dicho mundo profesional puedan entender que hay detrás?
Bueno, por los comentarios que me iban dejando otros escritores en redes y por los emails que recibíamos en Autorquía, sabíamos que era un tema que debíamos tratar porque había muchas dudas y desinformación al respecto. En realidad, fue fácil y natural tomar la decisión. Y un placer hacerlo para ayudar a tanta gente como sea posible.
-          En esos vídeos das consejos a todo aquel que quiera profesionalizarse como escritor. ¿Qué otros consejos (y sobre los que aún no hayas hablado en tu canal de YouTube) le darías a toda aquella persona aficionada a la escritura que quiera profesionalizar su afición?
Que se prepare, que se forme, que tenga paciencia y que trate de sumar un poquito cada día. En realidad, los consejos que se le pueden dar a alguien que va a embarcarse en una carrera de fondo. Y es que esa es la mejor analogía: esto es una carrera de fondo sin meta a la vista. O como la utopía de Galeano, que es imposible de alcanzar pero que nos obliga a avanzar.
-          También has publicado el Manual de Autopublicación. Guía de autoedición, promoción y comunicación para escritores emprendedores. ¿De dónde surgió la idea de escribirlo y publicarlo?
De nuevo, veíamos que había un vacío con respecto a publicaciones de este estilo. Había otros manuales, sí, pero o bien estaban incompletos, o daban una idea equivocada de lo que era el mundo de la publicación. Vimos la necesidad de poner en circulación un manual que incluyera todos los pasos de la publicación (incluido la imagen del propio autor) y que lo afrontara de forma realista, tal cual es.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Tengo mi día a día tan planificado como puedo. Hago esquemas para que nada de lo que haga de lunes a viernes se salga de mis planes, y eso incluye comer, leer o hacer ejercicio. Es la mejor forma de aprovechar el día y que este no se te vaya sin haber rendido. Porque otra de mis reglas es no trabajar más de 8 horas al día, y eso solo se consigue planificando muy bien. Y dejando libre el fin de semana, claro. Ahí ni redes ni nada, solo desconectar. Remarco esto porque me ha costado mucho conseguirlo. Cuando tienes tu propia empresa, esta se come tanto tiempo como quieras echarle y es importante encontrar el equilibrio para poder descansar y disfrutar de la vida.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Está claro que los fracasos enseñan mucho más que los éxitos, de eso no me cabe ninguna duda. En realidad, no creo que haya gente que diga que todo lo hace perfecto, sino más bien que omiten esa parte de sus vidas. Eso puede venir de nuestro mundo virtual de redes sociales, donde las publicaciones (personales) más positivas son mucho más compartidas que las negativas. Por no hablar de otras como Instagram, donde todo es MUY positivo. Pero luego ve a preguntarles uno por uno y encontrarás un camino lleno de dificultades y errores por doquier. En fin, yo esto no lo veo mal siempre y cuando no nos olvidemos de quiénes somos y de cómo ha sido la ruta para llegar hasta donde estamos. Y lo que nos queda.
-          Javier, muchas gracias por tu tiempo.
Gracias a ti. Un placer por mi parte.

23 abr 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Editorial 16


Hemos quedado con Alejandro Marín y Fernando Peña, los editores de Editorial 16, para conversar sobre comunicación y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Sevilla. Nos gustaría agradecerle a Alejandro Marín y Fernando Peña que hayan sacado un pequeño hueco en sus apretadas agendas para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          ¡Buenos días a ambos! Me gustaría felicitaros por la identidad corporativa tan bien trabajada, coherente y atractiva que proyecta la editorial a través de las redes sociales. Su creación incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar vuestra identidad corporativa? ¿Lo habéis hecho vosotros solos o habéis confiado en el trabajo de otros profesionales?
Hola Elena, buenos días. Muchas gracias por la felicitación y la invitación a esta entrevista para dar a conocer nuestro proyecto. Estamos muy contentos con esa identidad corporativa que proyectamos. Desde el principio teníamos claro que queríamos ser constantes en el diseño, pero todo comenzó con una idea muy diferente a la que ahora mismo es Editorial Dieciséis. Fue la collagista Marisa Maestre la que nos reveló que el diseño que habíamos cogido era muy antiguo y desfasado. Para solucionar esos problemas contamos con la ayuda de Alejandro Azopardo, un diseñador gráfico que supo recomponer bajo otra forma los pilares en que basaríamos la editorial. En una etapa tan temprana de un proyecto todo suma, por lo que siempre es aconsejable contar con ayuda profesional.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una vocación cultural en un trabajo remunerado con el que pagar impuestos y facturas. ¿Por qué decidisteis a arriesgaros y convertiros en una pequeña editorial independiente? ¿Cómo fueron vuestros inicios?
Bueno, en realidad la idea de crear una editorial no surge con la intención del autoempleo. Surgió como protesta, estábamos hartos de que las grandes editoriales denostaran el valor de la literatura tratando los libros como un simple producto con el que ganar dinero. Queríamos que nuestra editorial diera voz a todos esos escritores talentosos que por falta de fama y contactos nunca verían sus textos publicados. Pagar facturas y rentabilizar la editorial vino después, como una necesidad para poder seguir dando continuidad al proyecto.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué diferencias hay entre un editor y un corrector de textos? ¿Cómo os definiríais como profesionales freelances de la edición literaria y cuál es el trabajo que realizáis como editores?
En la publicación de un libro intervienen numerosas personas, esas que comentas, puede incluso, que sean las más conocidas. Pero un libro no se publica solo por un autor o por una editorial. Un editor es, o debería ser, un corrector de texto incansable. Un editor debe ejercer de mando, convirtiendo al autor en la mejor versión de sí mismo y, con ello, al texto. Como editorial eso es lo que hacemos, trabajamos el texto junto al escritor hasta que creemos que está finalizado (aunque esto, para muchos, no es más que una fase temporal que dura lo que una relectura).
-          ¿Cómo definiríais Editorial 16 y el trabajo que hacéis en ella?
Editorial Dieciséis es un proyecto editorial que nació hace tres años y crece mezclando en el libro literatura y arte. Después de cinco obras publicadas, la intención es abrirse un hueco en el mundo editorial, centrándonos en la calidad. La editorial busca la disciplina en cuanto al estilo, más pendiente de lo intimista y emocional, pero abierta en cuanto a la temática y el género.
Como ya hemos mencionado, lo que nos llevó aquí fue la necesidad de un cambio respecto a los criterios seguidos por los grandes sellos, centrados exclusivamente en la venta. Eso nos empujó a crear un producto digno, amplio en cuanto a los detalles, cuidando tanto las marcas personales dentro del texto, como el empaquetado de los envíos, que fijen su atención en él; con la finalidad de conectar al lector con el escritor/a.
Diríamos que la editorial tiene como objetivo humanizar el mundo del libro a través de un contacto cercano, amistoso y atento con escritores y también con ya, cientos de lectores.
El interés por dar voz a escritores prometedores conlleva una ardua tarea en el proceso de búsqueda, corrección y elaboración, pero con el resultado de la satisfacción y compromiso con la obra publicada. Eso nos permite mirar nuestro fondo sin miedo a regresar a él, sin dejar a nadie atrás.
-          Habéis abierto la recepción de manuscritos. ¿Qué buscáis en un manuscrito para decidir si lo publicaréis?
No hay una fórmula, es un sentimiento que nos hace decir: “Quiero tener este libro en mi catálogo”.
-          Contadnos un poco como ha sido, está siendo y/u os gustaría que fuese vuestra trayectoria como jóvenes editores freelances y emprendedores. ¿Cómo habéis evolucionado como profesionales de la edición literaria?
Pues todo el camino, antes, durante y después, es, en una simple palabra: instructivo. Todos los días aprendemos algo, la editorial casi que no es un trabajo, es una escuela. Y esperamos que siga siendo así para siempre. En el momento que pensemos que no podemos aprender nada más sobre este mundo es que algo estaremos haciendo mal.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificáis vuestra jornada de trabajo? ¿Tenéis alguna rutina?
Hasta hace poco no conseguimos tener una rutina de trabajo con plazos y objetivos. Luego vino la pandemia y la cuarentena y todas esas planificaciones cambiaron. Pero sí, siempre es necesario un orden, estamos trabajando en 5 manuscritos a la vez, en cada libro trabajan hasta siete personas diferentes (editor, autor, maquetador, corrector, impresor, diseñador…) si no tienes un orden se pueden producir muchos errores.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Hay que aprender de todo, de los éxitos y de los fracasos. Y sobre todo hay que saber disfrutar de los logros. Parece que uno se fija más siempre en los errores que comete que en los aciertos que consigue. Respecto a las historias de éxito supongo que se cuentan porque son motivacionales. Conocer un fracaso te enseña, pero no te motiva. Y cuando todo acaba uno solo se acuerda de los logros.
-          Muchas gracias a ambos por vuestro tiempo.
Gracias a ti por cedernos este espacio.