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27 nov 2020

Crecimiento personal y emprendimiento digital

Conocerse a nosotros mismos es muy importante y es un trabajo diario. Es bueno aprender a disfrutar del presente. Sin embargo, ignorar nuestro pasado no es una opción. (Fuente: Elaboración propia).

El crecimiento personal también implica revisar y reconciliarnos con nuestro pasado familiar, personal y sentimental. Es necesario revisitarlo de vez en cuando, sobre todo el nuestro personal y sentimental. Debemos dedicarnos tiempo a nosotros mismos tanto para los recuerdos agradables como para los agridulces.

Se habla mucho de escribir páginas matinales y de la terapia de la escritura de un diario. La primera técnica no la he practicado y la segunda lo he intentado varias veces sin llegar nunca a sentirme cómoda.

Hay varias maneras de trabajar con esos recuerdos que de pronto regresan años después y te desastibilizan. Una es no silenciarlos y reflexionar sobre ellos, quizá tus recuerdos estén sesgados. Otra es hablar de ello con alguna persona de confianza a la que hayas conocido tiempo después. Por último, coge boli y papel y escribe sobre tus sentimientos y emociones de entonces.

La escritura a mano de lo que sentiste en aquel momento te ayudará a cerrar aquella etapa. Hacerlo en tercera persona y en pasado es perfecto para tomar distancia y perspectiva. Y si sabes y quieres hacerlo, también sería recomendable que pudieses contextualizar dicho acontecimiento dentro de tu vida y crecimiento personal.

? Texto e imagen publicados en Instagram el 23 octubre 2020

Hacía mucho tiempo que no iba a una librería y una novela me atraía nada más verla. Eso me pasó ayer por la tarde y con la que ilustro esta publicación. (Fuente: Elaboración propia).

Su título y el diseño de su portada me llamaron la atención. Leí su sinopsis y esta me conquistó. Aún no había leído el nombre de sus autores y no me había fijado en su faja con la recomendación de María Pombo. No había descubierto nada de este libro en ninguna de las redes sociales en las que estoy ni en los blogs de Literatura a los que de vez en cuando les echo un vistazo.

Ha sido una compra a ciegas. No soy seguidora de ellos ni de nadie de su círculo de amistades en ninguna red social. Apenas sigo a influencers de moda y belleza. No sé casi nada de ellos, salvo algunas cosillas que me han contado gente cercana que los sigue.

Sí, son influencers, tienen veintipocos años y proceden de familias muy bien posicionadas a nivel socioeconómico. Sería fácil prejuzgarlos, quedarnos sólo en lo superficial y caer en tópicos. Sin embargo, he decidido darles una oportunidad para descubrir su historia personal y su estilo narrativo. Quizá estamos ante unas promesas de la narrativa española.

En estas horas he investigado un poco sobre ellos y su novela debut. Me ha sorprendido su honestidad y naturalidad. Me parecen mucho más sinceros y transparentes que muchos de los influencers veinte y treintañeros que han surgido en los últimos años en los sectores del marketing y el crecimiento personal.

Las biografías de estos últimos son demasiado largas y con muchos detalles que no encajan. Me refiero a aquellos que hablan de sus inicios o puntos de inflexión en su trayectoria en la veintena y en los peores años de la crisis de 2008. La mayoría de ellos son de mi edad más o menos, es decir superamos ya los 30 por pocos años. Al comparar sus trayectorias con la mía y las de compañeros del colegio, la facultad o la Erasmus es cuando me encajan aún menos.

? Texto e imagen publicados en Instagram el 25 octubre 2020

Las imágenes que un emprendedor debe mostrar en Instagram han de ser profesionales y en apariencia naturales. Esta no lo es. Lo sé. (Fuente: Elaboración propia).

Hace ya algunos años que apenas veo fotos espontáneas en redes sociales. Han convertido lo más cotidiano en algo artificial y demasiado idealizado. Ya casi ninguna de ellas recuerda lo que significaron las redes en sus inicios.

Sí, sé que los que hace una década éramos aún universitarios, ya superamos los 30. Hemos crecido y nuestras preocupaciones han cambiado. Es lógico que no hagamos ni mostremos ciertas situaciones. Sin embargo, sorprende que los que ahora están en la veintena sólo publiquen imágenes muy estudiadas y poco realistas.

Echo de menos la espontaneidad y la improvisación. Apenas las observo en las imágenes y textos que publican los emprendedores digitales, sobre todo, en aquellos que no llegan a los 30.

¿Es tan importante planificar todos tus contenidos con meses de antelación? ¿Es necesario estudiar y maquillar lo que mostrarás de tu cotidianeidad en las redes? ¿Eres un mal emprendedor si haces lo contrario a la estandarización que se observa en las cuentas más profesionales de las redes sociales?

Mi respuesta a esas preguntas es NO. Prefiero ser yo misma y que quien me descubra me reconozca por el estilo de mis textos e imágenes. Cuando alguna vez me he sumado a las tendencias o he intentado seguir alguno de los consejos que se pueden encontrar en Internet, no me he sentido yo misma y me he llegado a frustrar como emprendedora.

La Elena de esta foto estaba de Erasmus y decía que nunca opositaría ni tampoco sería funcionaria. Lo comento porque esas negaciones tan tajantes pueden convertirse en tu realidad. Al menos ha sido así en mi caso.

Este 2020 está siendo muy complicado y aún nos quedan algunos meses así. No es el mejor momento para empezar una nueva etapa profesional e ilusionarte. Sin embargo, las dificultades nos ayudan a conocernos mejor, a mostrarnos una faceta de nosotros mismos que desconocíamos y a crecer.

Este 2020 (y seguramente también 2021) nos ha enseñado a hacer planes a muy corto plazo, aceptar las situaciones como llegan y saber adaptarnos e improvisar.

📸2009

?  Texto e imagen publicados en Instagram el 6 noviembre 2020

Cuando emprendes, uno de los primeros detalles a los que tienes que prestar atención es la identidad corporativa. Has de pensar en lo que te define como marca y elegir un diseño, tipografía y colores que puedan describirla. (Fuente: Elaboración propia).

Lo ideal es hacer una pequeña investigación de las de tu sector profesional y de diseñadores gráficos. También sería recomendable buscar y analizar la de otros sectores y que estos sean diversos entre sí. Estudiemos las identidades corporativas de los contactos profesionales que vayamos haciendo en nuestra carrera emprendedora y también de las marcas que descubramos durante nuestra propia trayectoria.

Busquemos una identidad con la que nos sintamos cómodos y nos identifique. No nos ciñamos a las normas que rigen nuestro respectivo sector. Vayamos más allá. Leamos y estudiemos todo lo que encontremos en Internet sobre identidades corporativas y storytelling: páginas web, guías gratuitas, publicaciones en redes sociales, etc. Y lo más importante busquemos feedback a la hora de crearla y cuando ya esté diseñada.

Esta imagen es una versión beta de mi identidad corporativa. Se trata de una marca personal donde se destaca que se trabaja con textos. La a es la letra más característica del alfabeto que se eligió para el diseño. También es un reflejo de mi faceta como historiadora. Es una identidad con la que aún me identifico, aunque ya no tanto como cuando empezó este 2020 tan extraño y complicado.

Quizá la razón por la que ya no me identifique tanto con esta identidad sea haberme reencontrado en los últimos meses con la Elena arqueóloga. Siento que ha llegado el momento de revisarla y redefinirla. Ahora busco que esta incluya detalles gráficos que puedan asociarse con la Arqueología y donde destaque más mi apellido que mi nombre.

? Texto e imagen publicados en Instagram el 10 noviembre 2020

Cuando haces una auditoría interna de tu proyecto emprendedor, hay que ser honesto y arriesgar. Es una etapa interesante para mirar hacia adentro y conocerse mejor a uno mismo. (Fuente: Elaboración propia).

Es buen momento para tomar distancia e intentar vernos como potenciales clientes de nosotros mismos. ¿Cómo nos gustaría que nos tratasen? ¿Cómo sería esa atención al cliente que nos haría sentir cómodos y confiar en lo que nos ofrecen? ¿Nos fiamos de aquello que mostramos a los demás en Internet? ¿Hay algo que no nos encaja y nos hace desconfiar?

En marketing se habla mucho del cliente ideal. Un concepto abstracto e idealizado. La mayoría de las veces parece un reflejo algo maquillado del propio emprendedor en varias etapas de su vida. Algo que se percibe muy bien cuanto más largos e innecesarios son los textos de las distintas secciones de sus páginas web.

En el emprendimiento digital se ha impuesto la urgencia y la necesidad de contestar al momento. Eso no debe ser así. No deberíamos exigir a otros profesionales logos, fotos, textos o páginas web para ayer. Estas pueden esperar semanas o meses y aprovechar ese tiempo para trabajar otras cuestiones como las creativas, las administrativas o la atención al cliente.

Tratemos a los potenciales colaboradores y/o clientes como nos gustaría que nos tratasen a nosotros. Ejemplifiquemos con el respeto y la educación hacia ellos. Evitemos justificarnos si no contestamos de manera inmediata y no saturemos sus bandejas de entrada durante un lanzamiento. Escribamos correos que sean concisos y con un lenguaje formal y adecuado a un contexto profesional.

Somos emprendedores, pero apenas conocemos a esos posibles colaboradores y/o clientes. Con la mayoría apenas hemos tenido contacto por Internet, son pocos con los que hemos intercambiado algunas palabras a través de una pantalla y muchos menos a los que hemos desvirtualiazado. Desconocemos sus circunstancias y el contexto en el que se enmarca su crecimiento personal, al igual que ellos el nuestro. Es un error decirles cómo han de rellenar el formulario que le enviamos o el curso gratuito que realicemos.

? Texto e imagen publicados en Instagram el 21 noviembre 2020

 

7   Enlace a mi Instagram: https://www.instagram.com/elevelarde/

 

17 jun 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Anna Gurguí


Hemos quedado con Anna Gurguí, una joven agente literaria especializada en Literatura Infantil y Juvenil, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Barcelona. Nos gustaría agradecerle a Anna Gurguí que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
La puedes encontrar aquí: https://www.agencialiterariaannagurgui.com/.
-          Anna, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Creo que es básico y esencial para poder emprender en estos momentos en los que estamos viviendo.  Las redes sociales se han convertido en nuestro escaparate tanto a nivel personal como a nivel profesional, y hay que trabajarlo muy bien para proyectar lo que quieres mostrar de ti o de tu trabajo para conectar con tus seguidores y con gente que tiene tus mismos intereses. Ahora, con la situación del Covid lo hemos muy visto muy claro, sin las redes sociales estás perdido, gracias a las redes sociales hemos podido seguir conectados con nuestros seguidores, clientes, hemos podido mostrar otra realidad y no perder visibilidad, todo lo contrario, se ha ganado mucha visibilidad porque hemos podido seguir conectados y la gente quiere contenido. Las redes sociales, sin duda, es uno de los pilares fundamentales para trabajar cualquier marca personal. Te dediques a lo que te dediques.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Lo he ido creando yo sola, a medida que he ido creciendo, a nivel profesional y también personal. He ido viendo lo que quería y lo que no quería, en función de cómo avanzo y evoluciono. Siempre estoy cambiando porque siempre estoy creciendo y aprendiendo, y esta es la clave.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una vocación cultural que te define en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en una profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios?
La verdad que los inicios para emprender en ningún sector son fáciles, suena a tópico, pero es así. Quien se crea que empezar un negocio lo va a tener fácil al mes, está muy equivocado. Yo, al menos, los resultados no los vi hasta el año de empezar la agencia. Hay gente que empieza un negocio y se piensa que todo va a ser un camino de rosas, y lo dejan al año porque no hay resultados. Hay que tener constancia, y sí, yo al menos, lloré mucho porque había días que la cosa no funcionaba. Y sigo teniendo miedos. Muchos. Pero se aprende a convivir con ellos para avanzar. Mis inicios en el emprendimiento como freelance, fueron en Bookish, soy la cofundadora. Ya no estoy en el equipo, porque decidí emprender sola con la agencia. Cuando emprendes con socios o con otros fundadores, tienes que confiar a ciegas y te tienen que respetar, y no fue el caso, me dolió mucho porque fue un proyecto muy bonito, pero te tienes que casar con buenos socios que tengan tus mismos valores, y que amen los libros por encima del dinero, y no fue el caso. Pasé unos meses indecisa, si emprender yo sola o buscar trabajo en el sector. Y me lancé con la agencia. Empecé con dos clientes (dos editoriales extranjeras que representaba) y ahora represento a más de 40 editoriales extranjeras. Por eso te digo, que no fue fácil porque hay muchas angustias, muchos miedos, hay que pagar muchas facturas, una cuota de autónomos que nos ahoga, pero de momento aquí estoy.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué diferencias hay entre un editor y un agente literario? ¿Cómo te definirías como profesional freelance de la edición literaria y cuál es el trabajo que realizas como agente literaria?
Creo que el agente literario sigue siendo una profesión muy desconocida para la gente. El agente literario es el intermediario entre un autor que quiere publicar un libro y el editor. Tú estás en medio. El agente literario ya sea un manuscrito de un autor o un libro publicado en una editorial extranjera, si el agente cree en ese libro, tiene que saber a qué editorial le puede encajar mejor ese libro y conseguir que el editor se enamore de él, y apueste por publicarlo. Yo en este caso, como agente literaria, tengo una serie de clientes, que son editoriales extranjeras, estas editoriales publican sus libros en su país, y ellos me ceden los derechos para que yo consiga que editores españoles, de América Latina, Brasil y Portugal los publiquen. Ahora, también con otras editoriales extranjeras he abierto mercado y también tengo los derechos para venderlos en otros países, como Italia, Francia, Alemania…
-          Has abierto la recepción de manuscritos para representar también a autores de Literatura Infantil y Juvenil. ¿Qué buscas en un manuscrito y en la trayectoria literaria de un autor para decidir ser su agente?
Sí, he tardado porque quería ver cómo me iba con la representación editorial, y ahora que veo que va bien y como estoy sola no quería hacer muchas cosas y hacerlo mal. He decidido representar algunos autores, sobre todo de literatura juvenil e infantil, pero si me llega un manuscrito de ficción o no ficción adulta, también estoy abierta. Lo importante es que lo que me llegue, y lo que lea, me llegue al corazón, suena muy cursi, pero en mi caso, si no me provoca o me emociona algo no lo puedo trabajar. Tengo que sentir las cosas para lucharlas. Y no me importa la trayectoria de un autor, lo que me importa, es que lo que me ofrece, me lo crea para poderlo vender a una editorial.
-          En la Literatura Juvenil predominan los autores españoles y anglosajones, sobre todo, los que llegan de Estados Unidos. Apenas hay autores de otras nacionalidades que muestren otras perspectivas que podrían enriquecer al lector español. ¿Hay alguna razón por la que a España no lleguen más autores europeos?
Creo que esto no es así. Sí que han triunfado sagas muy famosas, sobre todo de Estados Unidos, pero si se analiza bien el mercado a nivel infantil y juvenil nacional hay grandes autores y libros que funcionan de maravilla. Lo que pasa, es que creo que el público de América Latina y de EEUU a diferencia de España es muy diferente y hay un fenómeno fan que aquí no hay. Pero tanto a nivel nacional como a nivel europeo tenemos joyas que brillan por sí solas. Lo que pasa es que venimos de unos años que se han publicado libros que han sido unos bombazos y que todos venían de Estados Unidos.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven  freelance y emprendedora. ¿Cómo has evolucionado como profesional de la edición literaria?
Después de lo que ha pasado con el Covid, y que seguirán habiendo rebrotes, me he dado cuenta que no puedo obsesionarme tanto con el futuro y a donde quiero llegar. Porque al final he entendido que como profesional hay que analizar el presente y adaptarte a él, ya que te puede venir una crisis como la que ha venido y arrebatártelo todo. Por eso creo que hay que analizar muy bien lo que ha pasado para ver hacia donde el sector tiene que ir para avanzar. Y mi trayectoria como emprendedora, quiero seguir creciendo, pero con cabeza, y quiero seguir haciendo lo que más me gusta que es trabajar con libros y con gente que le apasionan los libros. Y si un día la agencia deja de funcionar, pues seré consciente y bajaré la persiana, pero lo que nunca dejaré de hacer es trabajar con los libros.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina? 
Antes de ser madre, tenía la rutina muy marcada. Podía estar tranquilamente en mi despacho 12 horas seguidas o más. Esta era mi rutina. Al ser madre, todo cambia, y sí, que tuve que marcarme una rutina más planificada en función de los horarios de él. Y ahora con el Covid, sí que ha sido un desmadre, mi marido y yo trabajamos como freelance, y el confinamiento ha sido muy duro, porque para poder trabajar los dos, nos teníamos que combinar las horas para trabajar y estar con el bebé, ya que no iba a la guardería. Pero bueno, hemos aprendido a gestionar muy bien el tiempo y a priorizar otras cosas. Y, sobre todo, adaptarnos a una situación que no podíamos cambiar y que esta situación nos ha cambiado a todos. Y hay que aprender de esto, para que cuando vuelva a pasar hacer mejor las cosas, el teletrabajo, la conciliación…

-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Porque en España parece que el fracaso es de perdedores, y que cuando fracasas ya no tienes más camino que recorrer. Desde pequeños, en las escuelas nos enseñan que si fracasas o eres un fracasado en algo, ya no vas a llegar a nada. Y creo que en Estados Unidos, esto lo hacen muy bien, se mide el éxito de alguien por el número de fracasos que ha tenido. Fracasar te ayuda a crecer. Yo fracasé en mi primer proyecto como emprendedora, no por el negocio, elegí mal a los compañeros de aventura, fue un fracaso, pero me hizo aprender muchas cosas, y este fracaso me hizo ver como quería que, a partir de ahora, se hicieran las cosas. Cuesta mucho confiar en alguien y que esté en tu misma sintonía y que tenga tus mismos valores y objetivos, por esta razón decidí emprender sola y confiar en mí y en mi instinto. Y tal vez volveré a fracasar, y si es así, aunque me cueste me volveré a levantar para construir algo. Es importante llevar una mochila con todos tus fracasos dentro de ella porque hace que te muevas mejor y que cada vez sepas mejor hacia dónde quieres y hacia donde no quieres ir.
-          Anna, muchas gracias por tu tiempo.

11 jun 2020

Café, edición literaria y emprendimiento con Berta Carmona


Hemos quedado con Berta Carmona, escritora y asesora editorial, para conversar sobre edición literaria y emprendimiento en una acogedora cafetería del centro histórico de Sevilla. Nos gustaría agradecerle a Berta Carmona que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros.
-          Berta, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
Hola, Elena. En primer lugar, darte las gracias a ti por valorar tan positivamente mi trabajo y por darme la oportunidad de charlar sobre temas que me interesan mucho y a los que he dedicado una gran parte de mis últimos años. Esto por lo que me preguntas es un tema complejo: yo soy licenciada en Ciencias de la Comunicación y desde 2012 he estado dirigiendo, y codirigiendo, proyectos editoriales en los que llevaba el área de comunicación. He dedicado cientos de horas a leer sobre marketing editorial, a probar diferentes estrategias, he trabajado muchísimo y he sufrido más desvelos de los saludables; al final me he dado cuenta de algo muy básico en realidad: el secreto está en la autenticidad. Queramos o no, todos tenemos una marca personal, es el rastro o la huella que dejamos allá por donde pasamos, y no iba a ser diferente en las redes sociales. Ahora bien, esto es muy distinto a la mercantilización del individuo, a convertirlo en un producto más, artificial y manipulado, a través de estrategias que se divisan a leguas y que pueden llevar a los efectos opuestos a los perseguidos (seguro que todos conocemos marcas llevadas de una manera muy profesional en las redes, pero que no consiguen conectar, les falta ese toque humano que es fundamental para lograr un impacto positivo, un buen vínculo). Creo que uno ha de ser auténtico, encontrar la “voz” más natural y honesta desde la que comunicarse con su audiencia, hacer aquello con lo que vibra, que le despierta verdadera pasión, solo así todo fluye, aunque no sea fácil, nada fácil.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú solo o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
Todo lo relacionado con https://www.bertacarmona.es/, proyecto con el que empecé hace poco más de un año, lo he realizado en solitario. Tras bastantes años trabajando en colaboración con muchos profesionales, desde diseñadores web, a especialistas en marketing digital, me apeteció dar un giro en la forma de llevar mi marca. Ha sido enriquecedor, y he aprendido mucho, pero obviamente no descarto contar con buenos profesionales para avanzar con mayor velocidad en ciertas áreas que cuesta abordar en solitario.
-          No es fácil emprender ni tampoco convertir una afición que te apasiona en un trabajo remunerado con el que pagas impuestos y facturas. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y convertirte en un profesional freelance de la edición literaria? ¿Cómo fueron tus inicios? ¿Cómo has evolucionado como profesional?
Durante aproximadamente seis años trabajando por cuenta ajena, más un par más de prácticas profesionales, vi y experimenté bastantes cosas que no me gustaron, que despertaban en mí un profundo descontento. Siempre he sido muy reflexiva, he estado muy comprometida con vivir plena y coherentemente, por lo que hace muuucho que me planteo la vida en términos que rozan el existencialismo, preocupada por la alienación, la falta de pasión… Todo ello, unido a una forma de rebeldía muy particular y un sentido peculiar de la independencia, así como a la pasión por la escritura que se acentuaba conforme pasaban los años, hizo que me retara a crear mi propio proyecto. Me formé como correctora, inicié Ecoescritura, decidí autopublicar, comencé a asesorar escritores y todo fue fluyendo. Tanto que cuando hago cuentas y soy consciente de que han pasado diez años me cuesta creerlo.
Desde que decidí emprender ha habido de todo: golpes de suerte, obstáculos, aciertos, errores, buenos tiempos y no tan buenos, logros alcanzados, algunos fracasos, alegrías, decepciones…, la vida misma, vamos.
Es muy fácil juzgar a posteriori, por lo que intento evitarlo, pero, si te soy sincera, cuando echo la vista atrás lo que más me duele es ser consciente del tiempo que le he quitado a mi hijo; demasiado, créeme. Apenas disfruté de tres meses de baja por maternidad y un exceso de responsabilidad, de exigencias, de creencias erróneas, me impidieron disfrutar de unos años de crianza que no vuelven. En lo profesional conseguí una serie de hitos positivos que me enorgullecieron durante un tiempo, pero que con el pasar de los años acabaron cobrándose la factura a través de un desgaste y un cansancio profundamente devastadores. Mi evolución, por tanto, está muy marcada por la simplificación: me he despojado de todo lo innecesario, he puesto el foco en lo que verdaderamente me apasiona e intento disfrutar, fluir, al máximo con lo que hago. El resultado es muy enriquecedor en todos los sentidos; por supuesto, vivo más tranquila, con menos presiones.
-          Hay muchas profesiones dentro del sector literario y muchas de ellas son bastantes desconocidas: editor, corrector de textos o traductor por citar algunas de las más características. ¿Qué importancia tiene el informe de lectura, la corrección de textos y/o el asesoramiento para una persona que quiera escribir y publicar una novela?
Para mí, una importancia crucial, porque el trabajo profesional aporta calidad, y considero que la calidad es imprescindible para sacar a la luz una obra. Ha sido una de mis cruzadas de los últimos años, la verdad, yo creo en la autoedición, creo en las nuevas voces, en que hay personas con unas historias maravillosas que no deberían quedarse llenas de polvo en un cajón; pero no me vale hacerlo de cualquier manera. Me entristece muchísimo la falta de calidad, de mimo, en todas las fases del proceso editorial: desde la creación de la obra, pasando por la gramática y la ortografía hasta el diseño y la maquetación. Editar un libro es algo muy serio para lo que se requieren profesionales; por muy bueno que alguien sea escribiendo, la mirada externa, y por supuesto profesional, siempre aporta una percepción valiosa que se escapa a las relecturas ya viciadas que hacemos los autores de nuestras obras. Todo lo anterior, además, por una pura cuestión de respeto a los lectores.
-          La mayoría de los profesionales freelance de la edición literaria ofrecen distintas asesorías, casi todas ellas se han especializado en asesorar a escritores. ¿Qué es la asesoría editorial? ¿Qué diferencias hay entre asesorar a una editorial o a un escritor?
Es una buena pregunta, Elena. Supongo que depende de aquello que cada cual domina como para que su asesoramiento tenga valor para otra persona, de la experiencia adquirida en todo lo relacionado con el trabajo editorial, y de lo que los “asesorados” demandan. Los autores normalmente requieren asesoramiento desde lo más básico, cómo llevar a buen término la obra que desean escribir (romper bloqueos, organizarse, saber darle estructura a la historia…), hasta dudas sobre las opciones de publicación de un libro, la corrección ortográfica y de estilo de sus textos... Las editoriales con las que yo he colaborado principalmente han demandado apoyo en lo que respecta a la comunicación, la presencia en redes sociales, la difusión de sus autores, pero al tratarse de un ámbito de trabajo con muchas fases, y complejo, las necesidades pueden ser múltiples.
-          En tu blog (https://www.bertacarmona.es/reflexiones/) has dedicado varias entradas a hablar sobre lo que significa profesionalizarse en un sector profesional tan creativo como es la escritura creativa y que muchos consideran una simple afición. ¿Qué te llevo a afrontar esta problemática en el blog para que personas alejadas de dicho mundo profesional puedan entender que hay detrás?
La escritura, sin duda, es un proceso creativo que necesita fluir sin cortapisas, sin frenos, con espontaneidad y pasión. Yo defiendo que sea así, cómo no; también para beneficiarnos de todos sus efectos terapéuticos, catárticos, en los que creo firmemente. Ahora bien, yo hablo de profesionalizarse, si te refieres a esa importancia que le doy a la calidad en todos los procesos, para aquellos autores que desean acceder a los lectores, que quieren que sus obras sean conocidas, estar en las plataformas digitales, en las librerías, que hacen promoción en redes sociales… Es una cuestión de respeto hacia el mundo del libro y hacia los lectores, entre otras razones porque no conozco vía más directa para el desprestigio que sacar a la luz un libro lleno de errores, de erratas, con una portada o maquetación que no cumplan ni los mínimos estéticos…
-          En esas entradas das consejos a todo aquel que quiera profesionalizarse como escritor. ¿Qué otros consejos (y sobre los que aún no hayas hablado en tu blog) les darías a toda aquella persona aficionada a la escritura que quiera profesionalizar su afición?
Mi consejo es contar con la opinión y el apoyo de profesionales del mundo de la edición. Si estás bloqueado/a y no sabes cómo continuar con tu obra, este tipo de ayuda te aportará una perspectiva que es imposible que tengas tú mismo. Si ya lo has terminado y tienes dudas sobre su valor, un informe de lectura puede responder a tus preguntas. La corrección es imprescindible, ¡siempre! Cuidado con las correcciones que hacen amigos (salvo si estos son correctores profesionales que realicen el servicio como tal), he visto de todo bajo esa idea, de todo que se puede resumir en textos llenos de incorrecciones y erratas que dificultan (a veces imposibilitan) la lectura. En definitiva, piensa qué te gustaría a ti como lector/a, qué te molestaría, y actúa en consecuencia.
En cuanto a cómo convertirse en un escritor mejor, yo creo que todo se puede reducir a una fórmula a la que también apelan muchos otros autores y profesionales de este mundo: escribir mucho, borrar mucho y tirar mucho. En lo de escribir mucho también entra, por cierto, vivir mucho (observar, escuchar, abrirse a lo que nos rodea…); suelo decir que no solo se escribe cuando se coge el boli o se aporrea el teclado.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Bueno, he sido una friki de la productividad y la gestión del tiempo. He leído muchísimo, he puesto en práctica estrategias tecnológicas y en papel, y acabé volviéndome loca porque cuando falla la base, todo se tambalea; y yo tenía las prioridades mal ordenadas, y me sostenía sobre muchas creencias erróneas, por lo que nada podía ir bien. Al fin he acabado por inclinarme por un enfoque más “humanista” de la productividad, creo que esta no puede funcionar si no va unida al autoconocimiento profundo, si no sabes qué te hace moverte realmente con pasión, qué tipo de vida te hace sentir plena y adónde quieres llegar para lograr bienestar. Partiendo de aquí, nada sencillo, por cierto, mi método consistiría en:
-          Tener claros los objetivos que deseo alcanzar en un periodo determinado de tiempo y trabajar en ello con el máximo foco.
-          Esas tareas o gestiones tediosas, horribles, que no me gustan, intento quitármelas cuanto antes. Cuando lo consigo, es sorprendente el alivio que siento y la carga que me quito de encima para dedicarme a lo realmente importante. La técnica Pomodoro me funciona, a veces, aunque adaptada. ;)
-          Saber desde el día anterior, o con la antelación suficiente, qué tarea/s quiero realizar cuando me siento en el escritorio. Esta claridad me evita perder mucho tiempo.
-          Intento tener muy presente lo de “menos es más” y el principio de Pareto. Sobre esta base, trato de proteger al máximo mi tiempo de descanso y, con este, mis energías. Es curioso cómo un descanso a tiempo, hacer algo que nos guste en mitad de una jornada, etc., puede ayudar a aumentar nuestra eficacia lejos de esa falsa creencia de calentar la silla cuantas más horas mejor.
-          Reducir el tiempo de redes y correo, por ejemplo, proponiéndome responder solo un par de veces al día. No empezar el día revisando la bandeja de entrada, sino haciéndole frente a la tarea más importante.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Entiendo lo que comentas, pero el éxito es tan relativo... Y los modelos de éxito que nos ha “colado” esta sociedad tan consumista, tan competitiva, cada vez me producen más rechazo. Parece que todo está orientado a enseñar nuestra mejor cara, nuestros “éxitos”, a ocultar las debilidades…, pero personalmente pienso que es lo contrario, que mostrarnos tal y como somos, con todas las caras, es una señal de fortaleza y que, desde luego, es lo que más nos une. Este mundo del emprendimiento es complejo, hay que pagar un precio, pero también se paga cuando trabajas por cuenta ajena. La cuestión, volviendo al autoconocimiento, es plantearnos qué tipo de vida queremos vivir y lanzarnos a ello de la manera más coherente que nos sea posible.
-          Berta, aparte de profesional editorial, tú también eres escritora, has publicado varios libros. ¿Te apetece contarnos algo sobre esta faceta?, ¿cómo crees que influye esto en tu labor profesional?
Sí, en efecto. Ya a los 9 años escribí una novela, era una imitación de “Los cinco”; ja, ja, ja, lo que leía por aquel tiempo. ;) He escrito siempre, mucho, en la primera fase de mi vida en forma de diario, escritura reflexiva y personal, y a partir de los veintiuno o veintidós años empecé con los relatos cortos. Precisamente cuando pensé en publicar una recopilación de estos fue cuando me adentré en el mundo de la edición y me di cuenta de la cantidad de dudas que surgen, de lo complicado que es tomar ciertas decisiones, de cómo puede cambiar el rumbo de todo contar con un buen asesoramiento, un buen consejo, cuando más lo necesitas… Obviamente, todo esto ha condicionado mi labor profesional, cómo no; al haber vivido y sufrido en mis carnes todos los procesos a los que se enfrentan la mayoría de los autores, entenderás que no me cuesta nada empatizar con ellos y comprender la amplitud de sus necesidades. Aparte de los relatos, tengo también publicados cuentos infantiles y un manual de escritura narrativa.
-          Berta, muchas gracias por tu tiempo.
Las gracias a ti, Elena, de verdad, siempre es agradable que alguien muestre interés por nuestro trabajo y nos dé la oportunidad, de alguna manera, de contarnos. ¡Un abrazo!

19 may 2020

Café, crecimiento personal y emprendimiento con Martina Maresme


Hemos quedado con Munsa de Martina Maresme para conversar sobre crecimiento personal y emprendimiento. Nos gustaría agradecerle a Munsa que haya sacado un pequeño hueco en su apretada agenda para tomarse un café y desayunar con nosotros a través de la pantalla del ordenador.
-          Munsa, ¡buenos días! Me gustaría felicitarte por tener una marca personal tan bien trabajada y atractiva que proyectas a través de las redes sociales. ¿Cómo las has desarrollado? ¿Consideras que hoy día es importante poseer una buena marca personal tanto para un profesional autónomo como para una empresa?
En primer lugar, muchas gracias por las felicitaciones. Es de agradecer que a las personas le guste tu marca y tu trabajo. En mi caso ha sido un trabajo de años, de ir aprendiendo, ajustando cosas y descubriendo de que forma me apetecía comunicar y proyectar mi mensaje. Al final lo más importante es empezar por tener claro tu mensaje y buscar la manera de que llegue a las personas que te leen o escuchan. Para emprendedoras o autónomas, como es mi caso, creo que la marca personal es un pilar fundamental y, además, lo va a ser cada vez más. También para la empresa es importante la marca, pero en otros sentidos, pero en nuestro caso una marca personal bien trabajada es lo que nos permite dar confianza y una imagen de profesionalidad a nuestros posibles clientes. Pero tenemos que pensar que marca personal no es solo imagen (colores o tipografías), es también comunicación, valores, fotografía… es hacer y ser de un modo coherente.
-          Además de crear una marca personal, has tenido que crearte una identidad corporativa que sea atractiva, coherente y acorde con la imagen que quieres proyectar hacia tus potenciales clientes, y eso incluye el diseño de un logotipo, una página web, el uso de unos colores y/o tonalidades concretos, la creación de una firma para el correo electrónico profesional, etcétera. ¿Cómo ha sido el proceso de diseñar tu identidad corporativa? ¿Lo has hecho tú sola o has confiado en el trabajo de otros profesionales?
En mi caso el proceso de definir todo eso vino hace ya dos años con la creación de mi página web y ayudada por Laura, de La Capitana, que fue la encargada de crear una casita virtual que me definiera a mí y a mi marca y que, además, me permitiera transmitir mi mensaje al mundo. Con ella definimos un logotipo, colores, texturas, etc. A partir de aquí yo misma he ido trabajando en las imágenes de redes y otras aplicaciones para que todo fuera coherente. Al principio, sobre todo a nivel de inversión, tienes que ser práctica, pero no por ello dar una mala imagen. Si que es verdad que ahora estoy trabajando la imagen de marca de forma profesional con Esther Barniols y sin duda el cambio creo que se va a notar muchísimo, es un proceso que me está encantando.
-          ¿Cómo definirías Martina Maresme, la filosofía que hay tras ella y el trabajo que haces?
Martina Maresme se basa en la igualdad de las mujeres en el mercado laboral. Nació de mi necesidad de poner mi granito de arena para acabar con las desigualdades que las mujeres sufrimos en el mercado laboral que, por desgracia, aún son muchas. Su base por eso es quizá algo distinta, porque para mí no hay crecimiento profesional sin crecimiento personal, así que ambas cosas van de la mano a través del coaching y otras herramientas, como la escritura reflexiva y la meditación. Además, siempre impregno en todo lo que hago la perspectiva de género.
-          No es fácil emprender y lo es menos hacerlo en un sector tan novedoso como es el del crecimiento personal. ¿Por qué decidiste a arriesgarte y crear Martina Maresme?
Siempre he tenido inquietud por tener proyectos propios donde poder ser creativa. Desde muy pequeña me ha gustado organizar cosas, buscar nuevas motivaciones y no estarme nunca quieta. Cuando después de estudiar Ciencias Políticas empecé a trabajar en el Congreso de los Diputados, aunque sentía que había llegado donde representa que se tiene que llegar no me sentía realizada ni feliz, así que decidí buscar algo que me llenara. Poco a poco fui creando Martina Maresme hasta que decidí dar el salto y dedicarme a ello al 100%. Más que arriesgarme fue escucharme. El emprendimiento no es para todo el mundo, pero yo sabía que sí era para mí.
-          Cuéntanos un poco como ha sido, está siendo y/o te gustaría que fuese tu trayectoria como joven emprendedora. ¿Cómo ha evolucionado Martina Maresme desde que lo creaste?
Sin duda está siendo un camino lleno de aprendizajes y especialmente en los último dos años ha evolucionado muchísimo, y lo va a seguir haciendo en los próximos meses. En mi caso el proyecto no empezó teniendo muy claro que era negocio y como iba a monetizarlo, sino que todo se ha ido dando según lo que he sentido que tocaba en cada momento y lo que he visto que necesitaban las mujeres y yo podía aportar mi valor. Al principio solo compartía contenido más del ámbito profesional, luego añadí la parte personal y ofrecía asesorías personalizadas, más tarde vinieron los procesos de coaching individuales y otros proyectos, como Visibilidad Emprendedora, y ahora vuelve a transformarse para centrarse en el liderazgo femenino, la formación y el trabajo grupal. Sin duda lo bueno de emprender es que te permite que tu proyecto crezca y cambie contigo, que para mí es algo fundamental. Como mujer joven el camino tampoco ha sido fácil, he tenido que vencer muchos miedos y obstáculos, pero sin duda vale la pena.
-          En los últimos años se habla mucho en redes sociales sobre la planificación de las rutinas de trabajo e, incluso de nuestro tiempo dedicado al ocio y a la vida personal. ¿Planificas tu jornada de trabajo? ¿Tienes alguna rutina?
Soy una loca de la planificación, la organización y la productividad, me encanta probar nuevos métodos de trabajo. Con el confinamiento también estoy aprendiendo a fluir y a adaptarme al momento presente. Planificar es importante, pero saber adaptarte aún más. Normalmente trabajo por time blocking, es decir, junto todas las tareas parecidas en un mismo día o momento para facilitar la concentración y optimizar el tiempo. Cuando necesito concentrarme mucho o sé que me espera una jornada larga de trabajo uso también el sistema pomodoro para asegurarme de ir parando y descansando y de esa forma no agotarme y controlar mi energía. Por otra parte, siempre empiezo mi día con mi rutina de mañana, con tiempo para mí, para cuidarme y sin móviles ni pantallas y sin pensar en el trabajo. Eso me permite afrontar el día de mejor humor y llena de energía. Aún así, si algún día siento que mi planificación o rutina no es lo que necesito me permito cambiarla y adaptarme al momento.
-          Hoy día es muy importante que tanto los profesionales autónomos como las empresas estén en las redes sociales y posean una página web donde ofertar sus servicios y más aún si te dedicas a sectores profesionales como la fotografía, el diseño o la moda. ¿Cómo deberíamos gestionarlas para que sean profesionales? ¿Deberíamos mostrar en ellas nuestras vidas personales como hacen muchos influencers?
La verdad es que es un gran debate y no sé si soy la persona más adecuada para responder, pero desde mi experiencia la web debe estar actualizada, no dar errores o enlaces rotos, y proyectar una imagen profesional que llegue a tu cliente ideal. Aún así sé por experiencia que el momento de cambio es difícil, y ahora mismo la mía da algunos errores, jaja. Creo que en el caso de una marca personal debes mostrar una parte de tu vida personal que esté conectada con tu mensaje y te permita conectar con tu público, pero no de tu vida privada, esa es la principal diferencia con un influencer. Vivimos de nuestro trabajo y necesitamos conectar y que la gente confíe en nosotras, por eso es importante mostrar una parte personal, pero eso no quiere decir tener que compartir todo lo que haces, compras o te pasa, ni tampoco por ejemplo temas de pareja, familia, hijos. Aún así, creo que cada persona tiene que encontrar el equilibrio con el que se sienta cómoda y sea coherente con ella y con su marca, eso es lo más importante.
-          Cuando buscamos historias de emprendedores y/o influencers, lo que solemos encontrar son historias de éxito y de personas que todo lo hacen perfecto. ¿Por qué apenas se habla de fracasos y de los errores que todos cometemos en nuestras trayectorias profesionales? ¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos?
Supongo que a las personas no nos gusta escuchar lo malo y es normal que tendamos a enfocarnos en los éxitos, aún así es obvio que todos experimentamos de ambos lados. Nadie que emprende lo hace bien a la primera e incluso cuando llevas tiempo el error está ahí y es genial porque te permite aprender. En Visibilidad Emprendedora intento transmitir también esa parte de fracaso (o intentos no conseguidos como me gusta llamarlos) precisamente para apoyarnos entre emprendedoras y sentir que eso que nos pasa también les ha pasado a otras personas. Aún así emprendiendo se puede, y se debe, aprender de todo. De los éxitos para repetirlos y de los errores para mejorar, pero aprender debe ser una máxima que esté presente cada día.
-          En el blog de tu estudio (https://martinamaresme.com/blog/) has dedicado varias entradas a hablar sobre la importancia del autoconocimiento y en una de ellas cuentas tu propia experiencia, mientras en otras sólo la usas como ejemplo de la temática que tratas en dicha entrada. ¿Qué te llevo a afrontar esta problemática y hablar sobre ti misma? ¿Por qué es importante conocernos en profundidad a nosotros mismos?
En el mundo del emprendimiento a menudo se habla solo de la parte profesional o de crecimiento profesional, pero no se aborda la parte personal y creo que es un error. Para mí ambas cosas van unidas y una no puede darse sin la otra. Con la mayoría de mis clientas lo que veo es que simplemente no se han dado la oportunidad, el tiempo y el permiso para conocerse, para saber quién eres, qué quieres, pero no por lo que otros quieren o piensan de ti, sino de verdad, mirando dentro de ti. Obviamente no es fácil porque siempre surgen miedos, creencias limitantes, obstáculos que debemos saber sostener, pero creo que sin duda el autoconocimiento es la base de la felicidad. Cuando sabes quién eres y qué quieres todo es mucho más fácil. Hablarlo desde mi propia experiencia es una forma de mostrar como ha sido mi camino para que quién me lea vea que hablo de ello porque yo misma lo he vivido y experimentado y no siempre ha sido fácil, de hecho el autoconocimiento nunca se acaba, pero sin duda ha valido la pena.
-          En tu página web y redes sociales ofreces servicios de coaching y talleres presenciales y online. En los últimos años le hemos dado demasiada importancia a Internet, nos hemos centrado demasiado en las pantallas y hemos olvidado un poco hablar con las personas cara a cara. ¿Cuál es la importancia de los relacionarnos con las personas cara a cara en un mundo cada vez más digital?
Creo que precisamente durante el confinamiento hemos visto mucho esto. Mientras el digital nos abre oportunidades que de otro modo no tendríamos, y en este caso nos ha permitido seguir conectados, seguir trabajando, etc. también hay cosas que no puede sustituir, y por eso muchas personas estamos deseando poder abrazar a nuestra familia y amigos. Sin duda el formato presencial tiene una magia y un acercamiento único que, en el caso de las personas, que somos seres sociales, no podemos olvidar. Aún así el online ofrece también muchas cosas buenas así que como siempre la clave es encontrar el equilibrio entre ambos mundos y saber aprovechar lo mejor en cada momento.
-          En tu blog creaste una sección a la que has llamado la Visibilidad emprendedora donde recoges los testimonios de distintas mujeres jóvenes que han decidido emprender. ¿De dónde surgió la idea?
Nació un poco de lo que veía con clientas que eran o querían ser emprendedoras y de mi propia necesidad. Quería visibilizar que hay muchas mujeres emprendiendo de muchas formas distintas para crear referentes que pudieran inspirar a otras mujeres en sus caminos, pero también crear un espacio donde reflexionar y compartir todas juntas para ver que lo que nos pasa también lo viven otras mujeres. Sin duda compartir con personas que te entienden y hablan el mismo idioma que tú es algo mágico. De aquí ha surgido el podcast, los encuentros entre emprendedoras y muchas cosas más que están por venir, es un proyecto que me ha regalado y enseñado muchísimo. En las entrevistas hay mujeres de todas las edades, en distintos momentos, con distintas profesiones, con situaciones familiares también distintas… pero todas comparten la pasión por su trabajo y los miedos y retos que supone emprender.
-          Munsa, muchas gracias por tu tiempo.
Gracias a ti Elena por querer escucharme y compartir este ratito juntas. Espero que mis respuestas sean de mucha ayuda.